DÍA VII. RESUMEN: Fernández…no sin Ochoa




Javier Fernández termina cuarto tras el programa libre de patinaje sobre hielo y no consigue dar a España su primera medalla olímpica invernal en este siglo. Suiza y Bielorrusia suman dos oros.

A España se le rompieron sus sueños en Sochi en la tarde del viernes, al final de una séptima jornada olímpica marcada como el gran día en el calendario nacional. Javier Fernández se quedó a un punto y 18 centésimas de subir a un podio de Juegos de invierno 22 años después tras repetir un elemento del programa y acortar varios cuádruples saltos, acciones que penalizaron al madrileño lo suficiente como para no alcanzar al kazajo Denis Ten, el subcampeón mundial de 20 años que no parecía tan rival después de ser noveno en el programa corto. Los casi 167 puntos de Fernández lo hundieron tras un ejercicio del que pareció salir menos satisfecho que el del día anterior. Se sabía fuera del podio. Su compañero de entrenamientos, Patrick Chan, esforzado con las Cuatro Estaciones de Vivaldi para asegurar la plata y el joven talento japonés Yuzuru Hanyu, que venció también el programa largo pese a caerse dos veces, eran tan superiores que tocaba resignarse. Al menos, la interpretación de Peter Gunn y de Harlem Nocturne no fue superada por sus rivales más directos y el doble campeón europeo emigrado a Canadá pudo mantener su hegemonía continental y lograr el mejor diploma posible, un resultado que iguala el tercer mejor en la historia española de los Juegos invernales. Después del oro de Francisco y del bronce de Blanca, los Fernández Ochoa que siguen como apellido con el monopolio medallístico, el patinador se iguala a los cuartos puestos del extravagante dúo de bobsleigh de Portago y Sartorius en 1956 y al de Jordi Font en snowboard medio siglo después en Turín. La tercera tendrá que esperar, como mínimo, a Pyeongchang 2018.

Javier Fernández se quedó a las puertas de la medalla. Foto del COE.

Javier Fernández se quedó a las puertas de la medalla. Foto del COE.

El chasco sobre el hielo abrió un duro peregrinaje para la mitad de Juegos restantes y cerró el día de más participación española, con Paul de la Cuesta y Ferrán Terra tirándose desde primera hora de la mañana por las cumbres del Rosa Khutor para entrar entre los 25 primeros de la super combinada, que se llevó el suizo inesperado Sandro Viletta tras un portentoso descenso que derrotó al croata Ivica Kostelic, el hermano de Janica, al que se le puede suponer maldiciendo su cuarta plata olímpica y al italiano Christof Innerhofer, que ya había sumado en el descenso del domingo. Fue el día del país de los lagos y las montañas, porque el también helvético Dario Cologna celebró su segundo oro en los 15 kilómetros del esquí de fondo, título que defendía desde Vancouver.  Más de cuatro minutos después llegó Imanol Rojo y más de cinco Javier Gutierrez, mejorando levemente su actuación hace cuatro años.

A Suiza nada tuvo que envidiarle este viernes Bielorrusia, que con Darya Domracheva alcanzando con comodidad su segunda victoria en Sochi en el biatlón sobre 15 kilómetros -Victoria Padial fue 54ª- y con la veterana Alla Tsuper venciendo los aerials del esquí libre en su quinta participación olímpica en la prueba, se colocó en el top 7 del medallero que sigue dominando Alemania. Volviendo a las penurias, el español que faltaba, Ander Mirambell, se complicó su objetivo de mejorar su 24º puesto de 2010 después de ser penúltimo en las dos mangas del skeleton, cuya prueba femenina ya se resolvió en favor de la británica Elizabeth Yarnold, una de las favoritas. Y mientras todo eso ocurría en Sochi, los Fernández Ochoa, uno muerto, otra viva, siguen solos en el olimpo español de la nieve y el hielo.

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@Ismael_Prz


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