DÍA IX. RESUMEN: Noruega se consuela en la montaña




Kjetil Jansrud gana el super gigante para un país que naufraga en sus deportes favoritos: esquí de fondo y biatlón. Nuevo triplete de las holandesas en patinaje de velocidad. Sara Hurtado y Adriá Diaz, mejor imposible en danza.

Pasado el ecuador de los Juegos, Noruega mira la tabla de medallas y no se satisface. El país nórdico, al que la revista Sports Illustrated daba como favorito a liderar el medallero, empezó en Sochi triunfante con Bjoerndalen camino de la historia y se fue apagando según pasaban los días. Ya vuelan los cuchillos contra deportistas, entrenadores y hasta dirigentes del esquí de fondo y el biatlón, las especialidades con más tradición en el país nórdico, cuyos resultados están muy lejos de las expectativas. Hoy volvieron a quedarse a las puertas del podio en el relevo masculino 4x10km -que, al igual que las chicas, ganó Suecia con una gran labor de Daniel Richardson y Johan Olsson, medallistas en 15km- y se libraron de más posibles críticas gracias a que la prueba de salida en masa del biatlón quedó aplazada por las malas condiciones meteorológicas en la noche de Krasnaya Polyana. Menos mal que a primera hora de la mañana del domingo tuvieron una alegría en el esquí alpino, un deporte sin la misma tradición. Kjetil Jansrud, que ya había sido tercero en el descenso, fue más rápido que todos en el supergigante. Incluso que el veterano Bode Miller, la estrella estadounidense redimida de sus malas actuaciones anteriores con un bronce que tuvo que compartir con el canadiense Jan Hudec y que no le consoló demasiado.

Sara Hurtado y Adriá Diaz durante su estancia en Sochi. Foto FEDH.

Sara Hurtado y Adriá Diaz durante su estancia en Sochi. Foto FEDH.

El oro encontrado en la montaña acerca a los nórdicos a Alemania, que sigue en cabeza del reparto con siete victorias. Aunque en medio sigue estorbando Holanda, que no se cansa del patinaje -van 17 medallas, 16 en el de velocidad- y arrasó con su segundo triplete en Sochi en los 1500m femeninos.  Las naranjas fueron barriendo a todas según entraban en meta. Venció Jorien Ter Mors con récord olímpico por delante de la campeona de 3000m Ireen Wust, pero las otras dos holandesas en liza fueron tercera y cuarta. Más repartido -y accidentado- estuvo el snowboard cross femenino, una prueba joven para una mujer joven: la checa Eva Samkova, que dominó desde primera ronda.

Y mientras otros se reparten los podios, España encontró la satisfacción diaria en el patinaje artístico, su deporte invernal revelación ya desde antes de los Juegos. Los novatos Sara Hurtado y Adriá Diaz bailaron mejor que nunca sobre el hielo en el programa corto de danza y pasaron en el duodécimo puesto al programa largo que reparte las medallas este lunes, donde la pareja estadounidense parte con ventaja. Las medallas quedan muy lejos, pero se ganaron el derecho a soñar con un diploma si repiten otra actuación sobresaliente. Al menos rompen la apatía que envuelve a los esquiadores. Paul de la Cuesta no terminó y Ferrán Terrá fue descalificado por salirse de la pista en el super gigante. El desastre.

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@Ismael_Prz


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