DÍA III. RESUMEN: Vuelan Holanda y Canadá




En una jornada sin españoles Hoefl-Riesch venció la super combinada, Holanda consiguió el segundo triplete en patinaje y Canadá se puso líder del medallero tras vencer en snowboard y pista corta. La decimotercera de Bjorndalen tendrá que esperar.

Y al tercer día, España descansó. Se tomó el lunes libre como una pescadería, después de que Carolina Ruiz renunciara a la super combinada y se reservara para el esperado descenso del miércoles. En las montañas de Krasnaya Polyana triunfó por la mañana la alemana de Garmisch-Partenkirchen, donde los famosos trampolines, Maria Hoefl-Riesch, la que mejor mezcló un quinto puesto en el descenso y un tercero en el slalom para revalidar el oro de Vancouver. Se la esperaba luchando con Tina Maze, pero la eslovaca desapareció del podio en la segunda manga. La teutona no fue la única que hoy se despertó en Sochi dispuesta a defender su victoria de hace cuatro años con uñas y dientes. En la noche cerrada, el canadiense Alex Biledeau se colgó otro metal dorado en los baches del snowboard, la especialidad que combina rapidez en la bajada con habilidad en los saltos y destreza en la danza de superar los badenes del terreno, con una puntuación igual de brillante que la que logró en casa. Llegó a la cabeza en la final a seis definitiva, después de tomarse las otras tres rondas con más calma. No estuvo sólo, a su espalda llegó su compatriota Kingsbury, que con su plata puso a Canadá en cabeza del medallero.

Michael Mulder. Foto de Sasha Krotov.

Michael Mulder. Foto de Sasha Krotov.

El surfero de la nieve desequilibró el pulso a siete podios que ahora sostienen canadienses, holandeses y noruegos. Los neerlandeses siguen con su tiranía en la pista de patinaje de velocidad. Al triplete del sábado sumaron otra barrida en los 500 metros. Y en el pequeño país naranja todo queda en familia. Los hermanos Mulder, Michel de oro y Ronald de bronce, rodearon a Smeekens para acabar todos entre lágrimas de emoción. Ninguno conocía el sabor del éxito olímpico, todo lo contrario que Bjoerndalen, el noruego que puede enterrarse en sus doce medallas, pero que tendrá que esperar a otro día para lograr uno de los hitos de estos Juegos, convertirse en el deportista invernal más laureado. En la persecución del biatlón, y pese a su posición de partida privilegiada, al noruego le condenaron sus tres fallos con el rifle. A pesar de todo, a sus 40 le siguió echando arrestos con los esquís y rozó el podio, a cuyo escalón más alto subió el francés Martin Fourcade. Como parece que no son los Juegos de Emil H. Svendsen, uno de los favoritos, Noruega no olió metal hoy.

Otros deportes saludaron a Sochi con el comienzo de la semana. El curling deslizó sus piedras en el Ice Cube para dar a los chicos de Suecia sus dos primeras victorias en la liga de la primera ronda. En otro pabellón cercano también calentó el hielo el patinaje de velocidad en pista corta, donde los holandeses dejan respiro. La primera prueba, los 1500 metros, se los llevó el canadiense Charles Hamelin, conocido como el flautista por su apellido, quién probó un oro nuevo después de haber ganado en Vancouver el de 500m. Los de la hoja de arce, además de vencer en dos de las cinco pruebas de hoy continúan intratables en el hockey hielo femenino. La final contra Estados Unidos, que apabulló a Suiza, es casi inevitable.

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@Ismael_Prz


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