DÍA I. RESUMEN: Estrellas con más intensidad




Ole Einar Bjorndalen igualó a los 40 el máximo número de medallas conseguidas por un mismo atleta en invierno. Su paisana Bjorgen también aumentó su colección dejando a Noruega en cabeza del medallero. Sven Kramer no falló en patinaje de velocidad.

Igual que el nadador Phelps saltó en Londres a la caza de la gimnasta Latynina como mayor coleccionista de medallas olímpicas de verano con 18, en Sochi hay unos cuantos que pueden dar caza a Bjorn Daehlie, hasta ahora el mayor recopilador con doce medallas coleccionadas en los tres Juegos que fueron del 92 al 98, de Albertville a Nagano. Desde hoy el fondista no está sólo, le acompaña un compatriota que le ha igualado y, como Phelps, puede ponerse por encima. Pero a diferencia del de Baltimore, el de Dramen, o sea, Ole Einar Bjørndalen no parecía en el mejor momento de su carrera. En sus sextos Juegos, y con 40 años a sus espaldas, el biatleta noruego volvió al oro en la modalidad de sprint 10km, aquella en la que consiguió su primera presea hace 16 años y en la que quedó muy lejos de la pomada en los últimos dos Juegos. Pero hay algo que hace a las leyendas superarse ante un reto cercano incluso cuando menos se les espera. Con el impulso de la victoria, superar a su ídolo Daehlie está más cerca. Entre noruegos anda la cosa. El país nórdico, cuatro medallas y dos oros, lidera ya el medallero. La revista americana Sports Illustrated apuesta a que lo hará también dentro de dos semanas. Otra estrella, la reina de Vancouver Marit Bjorgen, inició su cosecha en el skiatlón, la prueba que mezcla dos estilos de esquí de fondo a lo largo de 15 kilómetros.

Ole Einar Bjorndalen, doce medallas olímpicas. Foto de Lipothymia.

Ole Einar Bjorndalen, doce medallas olímpicas. Foto de Lipothymia.

No fallaron los favoritos coleccionistas tampoco en el Adler Arena, sede del patinaje de velocidad. El holandés Sven Kramer era dado como seguro a revalidar su oro en 5000m y lo hizo con récord olímpico, liderando además una barrida naranja. El podio de la prueba fue completamente neerlandés. De igual nacionalidad también son las hermanas Dufour-Lapointe, canadienses que encabezaron el podio de los baches de esquí estilo artístico. Justine, la más joven, se llevó el oro, y la favorita Kearny, estadounidense, se tuvo que conformar con el bronce. El quinto oro del día fue para su compatriota Kotsenburg en la modalidad slopestyle del snowboard, que aparece por primera vez en el mundo olímpico.

En la tarde de Sochi y en las mismas pruebas que los noruegos voraces debutaron los españoles entre la nieve de Krasnaya Polyana. Laura Orgue logró su mejor clasificación olímpica en el skiatlón, donde mejoró dos puestos su actuación en Vancouver y 38 la de Turín. A pesar de caerse, se repuso hasta estar entre las 25 mejores. Ya antes del anochecer Victor Lobo, ingeniero medioambiental aragonés y debutante olímpico a los 34, sucumbió a los nervios de una gran cita en un deporte, el biatlón, que lleva practicando sólo tres años, cuando abandonó el triatlón invernal. Entre tanta combinación deportiva, Lobo pagó muy caro sus cuatro fallos en la primera tirada y terminó hundido en la clasificación, sólo un puesto por encima del antepenúltimo. Igualar el récord de participación no evita a España su papel poco relevante en los Juegos invernales. A la espera de que el jueves y viernes el patinador Javier Fernández pueda volver a subir a España a un podio 22 años después, se recomienda paciencia y comprensión. A Orgue y Lobo, Sochi todavía les guarda en otras especialidades una segunda oportunidad.

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@Ismael_Prz


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