Debut olímpico de ensueño para Hurtado y Díaz




1959665_819231268094142_657942719_nEl sueño de todo deportista es lograr la actuación de su vida en la máxima competición planetaria: los juegos olímpicos. Y es lo que les sucedió ayer a Sara Hurtado y Adriá Díaz que, aunque perdieron una posición con respecto a la danza corta celebrada el pasado domingo, terminaron en un impresionante decimotercer lugar, muy por encima de las previsiones más optimistas. Este resultado supone, además, el mejor debut para un patinador español en unas olimpiadas.

 

Escenificando la tormentosa relación del pintor malagueño Pablo Picasso con la artista francesa Dora Maar, lograron un programa casi perfecto en el que, por primera vez, conseguían los niveles de dificultad que buscaban: nivel 4 (el máximo posible) en las cuatro elevaciones y en el set de twizzles y, nivel tres, en las dos series de pasos. Todos los elementos eran realizados de manera muy limpia por lo que los jueces los bonificaron. La buena ejecución técnica se tradujo en una puntuación para los elementos bastante alta, 46.13 puntos, que fue la novena mejor de la competición. Algo más baja fue la componentes (valoración artística), 42.26 puntos en la que, a pesar de plantear uno de los programas más creativos del panorama internacional, los jueces fueron un poco tacaños.  El hecho de ser una pareja con menos nombre y de un país sin tradición jugó en su contra.

 

Su puntuación para la danza libre fue de 88.39 puntos, marca personal,  que unía a su nuevo registro en el segmento de programa corto (58.58) y de puntuación final (146.97). Con estas cifras superaban a parejas importantes de potencias como Rusia, Italia, Francia o Alemania, algo impensable hace unos años.

 

“No podemos estar más contentos, hemos hecho historia para nuestro país. Por primera vez hemos logrado realizar nuestro programa sin ningún fallo, que es lo que llevamos buscando toda la temporada y, además, hemos conseguido un resultado mucho mejor de lo que nos podíamos imaginar. Creo que la presencia en las gradas de mis padres que, hasta ahora, sólo nos habían visto en el campeonato de España, nos ha servido de talismán”, afirmaba Sara Hurtado después de su actuación. “Nada más pisar el hielo, nos aislamos de todo y creamos una burbuja en la que sólo estábamos Sara, yo y los elementos”, apuntaba Adriá Díaz.

 

El día 23 la pareja tiene previsto volver a Montreal, donde retomará sus entrenamientos de cara al próximo campeonato del mundo, que se celebrará del 24 al 30 de marzo en la localidad nipona de Saitama.

 


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