2013, el año del salto mundial para el patinaje español




Javier Fernández es nuestro mejor patinador. Foto: David W. Carmichael (CC)

Javier Fernández es nuestro mejor patinador. Foto: David W. Carmichael (CC)

Contrariamente a la creencia popular, el calendario maya no establecía el fin del mundo el 21 de diciembre de 2012, sino el inicio del llamado “Pachacuti” o cambio en la conciencia del ser humano a nivel global. Si 2012 se presentaba como el año de cambio planetario, 2013, será el del pachacuti para el patinaje español. Un tiempo que podría llevar a nuestro deporte a una nueva dimensión o, por el contrario,  producir un frenazo de tintes apocalípticos.

2012 fue, sin duda, el mejor año en la historia del patinaje español pues, al margen de un europeo decepcionante, se lograron las primeras medallas tanto en las pruebas del Grand Prix, como en la final de esta competición. Además, presentamos la delegación más numerosa hasta la fecha en el mundial júnior con patinadores en todas las categorías y, todos nuestros representantes en el mundial sénior, fueron finalistas en hecho sin precedentes.

Sin embargo, 2013 arranca con un cambio brutal en el paradigma de competición. Y es que, a partir de ahora, la Federación Internacional de Patinaje (ISU) exige una puntuación técnica acreditada para competir en europeos, mundiales júnior y sénior. Esta circunstancia lo ha cambiado todo, pues la presencia en la competición ya no está garantizada con ganar el campeonato nacional.

Las mínimas mundiales

En estos momentos, nuestros representantes para el Campeonato de Europa y el mundial júnior ya tienen sus marcas en el bolsillo, pero a día de hoy, sólo Javier Fernández posee la del mundial sénior, competición para la que se han establecido mínimas realmente muy exigentes. Una circunstancia clave pues será en el Campeonato del Mundo de 2013 donde se pondrán en circulación el 90% de plazas para los Juegos Olímpicos de Sochi (Rusia) 2014. Sin esa mínima, Ni Sonia Lafuente, Javier Raya y la pareja de danza Sara Hurtado / Adriá Díaz podrían luchar por estas plazas y se verían abocados a la repesca olímpica del Nebelhorn Trophy, que es una lotería.

Lafuente y Hurtado / Díaz están pendientes de acreditar la puntuación de programa corto, mientras que Raya, la del largo. Esta semana será clave para todos ellos pues la buscarán en diferentes competiciones. Lafuente y Raya acudirán a la Volvo Cup (Riga – 10 a 13 de enero), mientras que Hurtado / Díaz, al Trofeo Internacional del Lyon (También del 10 a 13 de enero). En el caso de que no lograran las marcas, tendrían una nueva oportunidad en el Campeonato de Europa.

La que más posibilidades tiene de alcanzar este objetivo es Lafuente, que está apenas a un punto. Más complicado lo tienen Raya y Hurtado / Díaz, pero también se ha barajado una posible reducción por parte de la ISU de los requerimientos de la danza corta y largo masculino, que precisamente son las puntuaciones que, respectivamente, les faltan.

Los platos fuertes de la temporada

Como decimos, para el patinaje español, la temporada 2013-2014 arrancará con la Volvo Cup y el Trofeo Internacional de Lyon donde, al margen de los mencionados, también veremos a la pareja júnior Celia Robledo y Luis Fenero.

La pareja de danza Sara Hurtado y Adriá Díaz (imágen de Jesús Méndez Batalla)

La pareja de danza Sara Hurtado y Adriá Díaz (imágen de Jesús Méndez Batalla)

Del 21 al 27 de enero tendrá lugar en Zágreb (Croacia) el Campeonato de Europa donde competirán: Javier Fernández, Javier Raya, Sonia Lafuente y Sara Hurtado / Adriá Díaz. Fernández es, a día de hoy, claro favorito a la medalla de oro pues ha sido el único europeo que ha podido presentar batalla en la final del Grand Prix. Su gran rival será el ruso Evgeny Plushenko que, una vez más vuelve a competición, con las miras puestas en los Juegos Olímpicos en su país. Por su parte, Raya regresa a los europeos tras su ausencia en Sheffield, con opciones de TOP-15, aunque es un patinador con un rendimiento muy irregular. Hurtado / Díaz podrían hacer TOP-12, mientras que Lafuente, estar dentro de las diez mejores.

Ya en el mes de febrero, tendremos el Festival Olímpico de Invierno de las Juventudes Europeas en Brasov (Rumanía) con los júnior Héctor Alonso e Idoia Fuentes, que han sido seleccionados merced a sus posiciones en el pasado Campeonato de España.

La máxima competición dentro de esta categoría será en Milán (Italia) con la celebración, del 25 de febrero al 3 de marzo, del Campeonato del Mundo. La expedición española estará formada por Víctor Bustamante, Marta García y la pareja de danza Celia Robledo / Luis Fenero. El objetivo de todos ellos será pasar a la final, pero la experiencia y el ranking de Bustamante y Robledo / Fenero les debería llevar más arriba. Mencionar que este año, no contaremos con pareja de libre, como el año pasado pues el único dúo en esta categoría, Javier y Nerea Wiss, todavía no tienen el nivel necesario.

 El punto álgido de la temporada llegará en marzo con la disputa del Campeonato del Mundo Sénior en Londres (Canadá) del 11 al 17 de marzo. Como comentábamos, de momento, sólo tenemos clasificado a Javier Fernández, que buscará la medalla que no pudo conquistar en Niza 2012. El resto de nuestros representantes, primero tienen que clasificarse y, su segundo objetivo, sería la plaza olímpica, algo realmente sencillo para Fernández. En Londres, se pondrán en circulación 24 plazas para las categorías individuales masculina y femenina y, 19, para la de danza. La ISU no ha terminado de perfilar el sistema de adjudicación, pero hay que tener en cuenta que hay países con hasta tres plazas, con lo que el TOP-24 y 19 no será suficiente. El resto de plazas, 6 en individuales y 5 en danza, se pondrán en liza en el Nebelhorn Trophy (25 a 28 de septiembre).

Por su parte, la presencia en la nueva competición de equipos es altamente dudosa, pues en estos momentos, España carece de una pareja de libre sénior de nivel internacional para completar el equipo.

Un panorama muy amplio

Con todo lo anteriormente descrito, se nos abre un panorama amplísimo que, en el mejor de los casos, nos llevaría a un Fernández medallista europeo y mundial y a duplicar el número de clasificados olímpicos y, en el peor, a reducir la presencia de patinadores conseguida en el mundial de Niza y en los Juegos de Vancouver.

¿Será 2013 el año del salto mundial para el patinaje español? Nosotros estamos seguros de que sí.


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