Cierre a una igualada temporada




Se acaba un año olímpico que ha dado mucho que hablar en el tenis, con el despegue y desaparición de algunas estrellas a lo largo de la temporada. Djokovic, Murray, Federer, Nadal o David Ferrer han protagonizado en mayor o menor medida uno de los años más igualados que se recuerdan.

Los cuatro Grand Slam se han repartido para cuatro jugadores distintos, hecho que no sucedía desde 2003 (Australia-Agassi, Roland Garros-Ferrero, Wimbledon-Federer, EE.UU-Roddick). Este año Novak Djokovic venció en Australia, Nadal en París, Federer repitió en Londres y Murray se estrenó en el Abierto de USA.

David Ferrer ha sido nuestro mejor hombre. El de Jávea ha sido el tenista que más torneos ha ganado (7) y más partidos ha vencido (73). Una barbaridad, teniendo en cuenta la elevada competencia que sufre por delante. Ha conseguido también su mayor logro hasta la fecha, el Masters 1000 de París. A sus 31 años, la lucha y el coraje de David se ha manifestado en un perfecto rendimiento durante estos 11 meses. Su físico volverá a ser determinante en 2013.

Roger Federer ha batido un nuevo récord en este 2012, uno más. En julio superó a Pete Sampras como el tenista que más semanas ha comandado la ATP en su historia, aumentando el listón hasta las 302. Ha ganado en Wimbledon por séptima vez (igualando a Sampras) y en 2013 dependerá fundamentalmente de su motivación y ambición.

El serbio Novak Djokovic finalizará su segunda temporada consecutiva en lo más alto. Además, ha sido el tenista que más torneos importantes se ha llevado. Después de su temprana victoria en Australia, ha conquistado tres Masters 1000 (Miami, Toronto y Shanghai) y cerró el año con el triunfo en la Copa de Maestros.

Andy Murray por fin se ha asentado al nivel de los otros tres capos. Ese pasito que le faltaba para destacar en lo alto lo alcanzó con su oro olímpico en verano y, posteriormente, con la victoria en su primer Grand Slam, el USA Open. En 2013 partirá a la misma altura que los Nadal, Federer y Djokovic.

 

Rafa Nadal ha abandonado las pistas durante la segunda mitad de la temporada debido a sus problemas de rodillas. Sin embargo, antes de que la tendiditis rotuliana hiciera mella, el español volvió a realizar una temporada de tierra para enmarcar: único tenista en ganar siete Roland Garros, ocho Masters de Montecarlo y otras siete veces en Roma.

Robin Söderling, ¿se acuerdan? Aquel sueco que machacaba a sus rivales a base de “sartenazos” (así denominados sus potentes golpes planos) y que lleva desaparecido del panorama tenístico desde hace más de un año. En agosto de 2011 se anunció que sufría una mononucleosis, enfermedad que provoca fiebre y ua agotamiento extremo y de la que parece aún no se ha recuperado totalmente. En 2013 será otra de las incógnitas, no tanto si volverá, pero sí las condiciones de su regreso.

No se podía finalizar este análisis sin una mención especial al equipo checo de la Copa Davis, ganador de la presente edición. Radek Stepanek y Tomas Berdych han demostrado que ellos dos sólos podían echarse a la espalda el equipo entero, como demostraron en la final ante España. Radek aporta la experiencia, la inteligencia y su agilidad por la pista, sobre todo en la red. Tomas le complementa con un talento increíble, difuminado por una mentalidad a veces irregular, pero mucho mejor asentada que en otros años.

Así pues, se espera un 2013 apasionante, con el regreso de Nadal ante los otros tres fenómenos, con los Tsonga, Ferrer o Del Potro al acecho y la posible explosión de promesas como David Goffin, Milos Raonic o el polaco Janowicz.


Deja un Comentario