Una Romandia un tanto descafeínada




 La prueba por etapas suiza deja un recorrido sin ningún final en alto y una lista de participantes un tanto huérfana.

romandia 2014

Cartel de presentación de la prueba con las localidades que acogerán inicios y finales de etapa. Foto: Tour de Romandia

Tras un abril frenético de clásicas, vuelve el ciclismo por etapas de cara a ir abriendo boca para el Giro. En este periodo para enlazar las Ardenas con la Corsa Rosa aparece el Tour de Romandía, una carrera que suele tener una buen participación y finales en alto para que los gallos del pelotón comprueben cual es su nivel pero que, en esta ocasión, no podrá ser así.

La prueba se inicia con un prólogo por Ascona de cinco kilómetros y medio sin mucha historia, ya que es prácticamente llana. Hombres como Froome o Tony Martin pueden ser los vencedores del día, sin descartar a otros como Kwiatkowski. Tras ella llega la primera etapa en línea, de 203 kilómetros entre Ascona y Sion con el paso por dos puertos, el Simplonpass de primera categoría y el Lens, de segunda categoría y a solo 20 kilómetros para meta.

Posteriormente el pelotón se dirigirá a Montreux en una jornada de más de 166 kilómetros con dos puertos de tercera categoría, Chatel St.Denis y Peney-le-Jorat, pero con un terreno quebrado que no dará ni un metro de descanso a los ciclistas. Posteriormente llegará la etapa reina que se disputará entre Bouveret y Aigle con 180 kilómetros de por medio. El pelotón deberá superar cuatro puertos de primera categoría como el conocido Col des Planches, el Champex-Lac, Les Giettes y el último, Villars-sur-Dilon, a unos 20 kilómetros para la línea de meta. En esta etapa los favoritos deberán de dar su golpe magistral de cara a llevarse la general, ya que es la jornada más propicia para ello.

La cuarta etapa ofrece un circuito en torno a Friburgo de 29 kilómetros al que tendrán que dar seis vueltas para completar los 174 kilómetros de etapa. Es un terreno quebrado, rompepiernas, con un puerto de tercera a la mitad del circuito que solo será puntuable en las tres últimas vueltas. Por último, la prueba finaliza con una contrarreloj de 18,5 kilómetros en torno a Neuchâtel con una pequeña cota a mitad de recorrido que abrirá la posibilidad de que el vencedor no sea un especialista puro.

La participación en la carrera no es demasiado destacada. La presencia de Chris Froome (Sky) como gran favorito es un aliciente para esta prueba, pero no tendrá rivales excesivamente duros. Podrán plantarle cara algunos como Tejay Van Garderen (BMC), Rigoberto Urán y Michal Kwiatkowski (Omega Pharma), Jean Christophe Peraud (AG2R), Jakob Fugslang (Astaná), Rafal Majka (Tinkoff), Ivan Basso (Cannondale), Simon Spilak (Katusha), Andrew Talansky (Garmin), Thibaut Pinot (FDJ) o Rui Costa (Lampre).

Respecto a los españoles, cabe destacar la presencia de Beñat Intxausti e Ion Izagirre (Movistar) como primeros espadas del conjunto teléfonico, que contará también con Jonathan Castroviejo y Rubén Plaza en su ‘nueve’. Otros españoles que participarán en Romandía son Mikel Nieve, Xabier Zandio y David López (Sky), Rafa Valls (Lampre) y Koldo Fernández (Garmin).

Como curiosidad, el suizo Nino Schurter, campeón del mundo de MTB, debutará en el ciclismo en carretera con esta prueba en su propia tierra defendiendo los colores del Orica GreenEdge australiano.


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