Sin contrarreloj y sin Porte




La París-Niza sufre el abandono de última hora del vigente campeón y no tendrá ninguna etapa contra el crono

Después de un parón de algo más de un mes -concretamente, 42 días desde que Simón Gerrans ganara en su país el Tour Down Under-, el calendario World Tour llega a su segunda parada con la primera de las principales vueltas por etapas que se celebran en Europa, la París-Niza. Entre mañana, domingo 9 de marzo, y el próximo, 16; los ciclistas afrontarán una carrera de ocho etapas, en las que no habrá un solo kilómetro contrarreloj. Será esta, casi sin ninguna duda, la principal característica de La Carrera del Sol, que cumple su septuagésima segunda edición.

Thomas Voeckler será de la partida en la París-Niza que comienza mañana. Foto: Somos Olímpicos.

Thomas Voeckler será de la partida en la París-Niza que comienza mañana. Foto: Somos Olímpicos.

Aparte de la ausencia de etapas contra el crono, otra de las novedades -esta de última hora-, ha sido la escapada -de la París-Niza a la Tirreno-Adriático- del actual campeón, el australiano del Sky Richie Porte. Como indican varios medios deportivos y webs especializadas en ciclismo, a la organización de la carrera no le ha gustado esta decisión del equipo británico, que deja a la París-Niza sin el dorsal número 1.

Pero seguro que lo que no faltan son corredores que quieran llevarse ese preciado maillot amarillo. Entre la nómina de candidatos a suceder a Richie Porte se encuentran el italiano Vincenzo Nibali (Astana), el colombiano Carlos Betancur (AG2R-La Mondiale) y el portugués Rui Costa (Lampre-Merida). El ganador del pasado Giro de Italia cambia las carreteras de la Tirreno-Adríatico y se pasa a las francesas; aunque querrá repetir resultado (ganó la carrera italiana. Por su parte, el joven sudamericano querrá demostrar que las actuaciones del año pasado no son flor de un día, sino fruto de su calidad. En el caso del campeón del mundo, no tiene que demostrar nada, pero querrá estrenarse con su nuevo equipo con un triunfo.

También participarán en la prueba ciclistas como los franceses Sylvain Chavanel (IAM) y Thomas Voecler (Europcar), el estadounidense Telay Van Garderen (BMC) , el polaco Rafal Majka (Tinkoff-Saxo), el británico Geraint Thomas (Sky) -el sustituto de Porte en la jefatura del equipo británico para la prueba- o el casi desaparecido Andy Schleck (Trek Factory). La participación española estará formada por diez ciclistas, seis en el Movistar (los hermanos Ion y Gorka Izagirre, Imanol Erviti, Iván Gutiérrez, José Joaquín Rojas y Jesús Herrada; dos en el Sky (Zandio y David López) y otros tantos en el Cofidis (Egoitz García y Luis Ángel Mate).

EL RECORRIDO

Sprinters y escaladores, principales favoritos para protagonizar la prueba

La Carrera del Sol comenzará mañana en Mantes-la-Jolie, una localidad situada a una cincuentena de kilómetros de París. Acogerá la gran salida y la primera llegada, puesto que en la misma ciudad estará colocada la primera meta de esta París-Niza. Los que se acerquen a ver a los corredores podrán hacerlo por partida múltiple, ya que darán varias veces a un circuito, hasta completar una etapa de 162 kilómetros. Con solo dos puertos de montaña -se subirán dos veces la col de Vert, de tercera categoría- la jornada parece predestinada a terminar en un sprint. Especialistas no faltarán, ya que entre los inscritos se encuentran el frances Nacer Bouhanni (FDJ), el alemán John Degenkolb (Giant-Shimano) o el veterano belga Tom Bonnen (Omega-Quick), campeón del mundo en Madrid 2005.

De parecidas características se presenta la segunda etapa de la ronda (lunes), que une Rambouillet y Saint-Georges-Sur-Baulche en 205 kilómetros. Solo con una dificultad, la cote de la ferte Loupiere (a 45 km de meta), que casi será la única opción para que los aventureros intenten quitar el triunfo de etapa a los sprinteres. La tercera etapa (martes) terminará en un lugar muy conocido para los aficionados a la Fórmula 1 el circuito de Nevers – Magny Cours. En este caso, también parece que la velocidad punta será quién decida al ganador de la etapa -si no salta la sorpresa- porque en los 180 kilómetros entre Toucy y el autódromo solo se ha programado el paso por una cota, la de la Chapelle Saint-Andre, de tercera categoría.

Si todo sigue su cauce más probable, en la cuarta etapa -Nevers/Belleville, de 201 km- (miércoles) pueden verse las primeras diferencias entre los favoritos. La serpiente multicolor pasará por cuatro puertos puntuables, la cote de la clayette, la col de Champ Juin, la col de Crie -las tres, de tercera- y la última, la cote du Mont Brouilly, de segunda. Las cuatro se sitúan en la parte final de la etapa -el puerto de segunda , de 3 kilómetros de recorrido a una media del 8,4 %, se corona a 14 km de meta. Aquí parece que los sprinters dejarán los puestos de la cabeza de la clasificación a los candidatos al triunfo.

La jornada siguiente (jueves), los ciclistas tendrán que afrontar una etapa parecida a la del día anterior, entre Creches-sur-Saone y Rive-de-Gier, aunque esta será más corta (155 kilómetros) y las cuatro dificultades orográficas (col de Brouilly, cote de Plantigny, Saint Martin en Haut -tercera- y Sainte Catherine -segunda- estarán más separadas entre sí, pero está última se sitúa a 15 km del final.

Las principales dificultades montañosas llegan el fin de semana

El primer gran puerto de la París-Niza llegará el viernes. El col de Bourigaille (situado a 20 km del final de la etapa) será el penúltimo puerto de los cinco que la organización ha planteado para la sexta jornada, de 221 kilómetros entre Saint-Saturnin-Les-Avignon y Fayence. Tras el paso (a 36 km de la salida) por el cote de Bonnieux, los corredores subirán el cote des Tuilleres, de segunda categoria; el Mont Meaulx, de tercera; el Bourigaille y, como si fuera una etapa en Valdepeñas de Jaén, la llegada a Fayence terminará en subida, de segunda categoría.

La penúltima etapa (sábado), entre Mougins y Biot Sophia Antipolis, de 195 kilómetros, tendrá, aunque algo lejos de meta -en los kilómetros 49 y 85- dos pasos por puertos de primera categoría -col de Vence y col de l’ Ecre, respectivamente. A estos dos los acompañaran otros tres puertos de montaña, aunque también lejos de meta.

Como otros años, el col de Eze será el protagonista de la última etapa, que acabará y terminará en la ciudad de Niza. Será el último paso de montaña de una jornada que tendrá otro puerto de primera, el de Peille. Si la carrera no llega decidida a este punto, ambos serán quienes dicten la sentencia de La Carrera del Sol.


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