Gilbert tiñe de arcoiris un año negro para él




 

El belga logra el oro mundial con una arrancada en el Cauberg a algo más de un kilómetro de meta

Después de una semana de Mundiales de ciclismo en la ciudad holandesa de Limburgo se disputó la prueba estrella de esta competición, la carrera en línea masculina absoluta. Además de la típica expectación que tiene esta carrera por todo lo que supone, tiene un elemento extra que la hace aun más interesante: la ausencia de pinganillos, que ocasionó que todo lo que sucedía fuese más improvisado de la habitual. Con pinganillo o sin él se impuso el gran favorito, el más fuerte, Gilbert, atacando donde todos intuíamos que lo iba a hacer y nadie pudo responder a una arrancada fortísima que le dio el oro. Kolobnev, Boasson Hagen y nuestro Valverde lo intentaron pero las dudas entre ellos permitieron que el hueco que había abierto el belga fuese más que suficiente.

Los principales favoritos para la victoria correspondían a un perfil de clasicómano, un ciclista explosivo, con buena punta de velocidad y que se defienda en las escaladas. Tom Boonen y Phillipe Gilbert (Bélgica), Peter Sagan (Eslovaquia), Matti Breschel (Dinamarca) Simon Gerrans (Australia), Vincenzo Nibali (Italia), Thomas Voeckler (Francia), Rigoberto Urán (Colombia) o Edvald Boasson-Hagen (Noruega) componen esa nómina de favoritos.. Pero, sin duda, la selección que partía con más posibilidades de victoria era la española. Cinco "gallos" optaban al arcoiris con muchas opciones: Joaquim Rodríguez, Alejandro Valverde, Óscar Freire, Alberto Contador y el ya recuperado Samuel Sánchez. Para sprinters puros como Cavendish o Degenkolb la llegada es excesivamente dura, pero aun así no puede descartárseles para la victoria final

Estas cinco bazas españolas permiten a nuestro seleccionador, José Luis de Santos, tener varias alternativas, ya que sus ciclistas podían adaptarse tanto a un sprint masivo con Freire, una llegada algo más reducida y dura con Valverde, Joaquim o Samuel Sánchez o a un ataque desde la base del Cauberg, cota anterior a la meta y que será muy selectiva, con Alberto Contador. Además, el equipo español cuenta con dos hombres que pueden filtrarse en una escapada, donde se mueven muy bien y pueden lograr el título, como Pablo Lastras y José Antonio Flecha, aunque en principio llegan para trabajar para los líderes españoles y dos hombres cuya función será de gregarios, Jonathan Castroviejo y Dani Moreno.

La salida neutralizada se dio a las 10:30h en horario español. Desde el inicio hubo mucho nerviosismo y se producían pequeños ataques que no cuajaron hasta que el holandés Linderman y el francés Roy lograron abrir un pequeño hueco, aunque su aventura no duró mucho y pocos kilómetros después fueron neutralizados. El susto en estos primeros compases de competición lo protagonizó Óscar Freire que sufrió un enganchón con uno de los ciclistas irlandeses y el ciclista cántabro se fue al suelo sin consecuencias negativas para él.

La escapada "buena" se formó en el kilómetro 62 y llegó a tomar una ventaja superior a los 5 minutos. Esta cabeza de carrera la componían once corredores entre los que figuraba un español, Pablo Lastras, que estaba acompañado del colombiano Anacona, el ucraniano Buts, el italiano Cataldo, el uruguayo Ferrari, el francés Coppel, los estadounidenses Duggan y  Howes, el ruso Isachiev, el letón Smukulis y el esloveno Mezgec .  Por detrás se aprovechaba para que los ciclistas hiciesen sus necesidades y se dio ese pequeño margen a la fuga para tener unos instantes de respiro en el pelotón, pero sin perder el control de la carrera. Belgas, holandeses y británicos eran los que comandaban el grupo principal. Cavendish se colocó en la parte delantero del pelotón, lo que hace pensar que no es la baza británica a la victoria y comienza a recortar diferencia con los de delante. Mientras tanto, los españoles estaban muy atentos y en posiciones delanteras para evitar cualquier "susto". Durante la persecución, se produjo un momento de tensión para los belgas con el pinchazo de Gilbert, que no tuvo excesivos problemas para reincorporarse al pelotón.

El pelotón, debido al duro ritmo impuesto por las selecciones más potentes se corta, dejando en el grupo trasero a los portugueses Paulinho y  Rui Costa que tienen que hacer un esfuerzo grande para reengancharse. Poco a poco los holandeses dejaron de tirar del grupo principal y dejaron esa ardua labor a belgas y británicos.  La distancia de los escapados bajaba paulatinamente y, por ello, Pablo Lastras, inteligentemente, se colocó a cola del grupo de fugados guardando fuerzas por si el equipo español las necesitase en los últimos kilómetros.

Al término de la segunda vuelta la distancia de los fugados rondaba los tres minutos y medio. Mientras, en el pelotón, otro de los españoles probaba suerte, en este caso Juan Antonio Flecha era el que atacaba junto a otros ciclistas como el belga Meersman, los suizo Schär y Albasini, los italianos Marcato y Ulissi, el británico Cummings, el australiano Matthews, el danés Fuglsang y el japonés Beppu que pronto abrieron un hueco de un minuto, aproximadamente, con el grupo principal. Además, en el grupo principal se produjo una caída que afectó al nipón Arashiro y al colombiano del Movistar Nairo Quintana que, tras este incidente, se retiró. Poco después harían lo propio otros cinco corredores, entre los que destacó el abandono de  Mark Cavendish.

El grupo de Flecha mantuvo la diferencia con el pelotón, pero las distancias con la cabeza de carrera cada vez era menor. Bélgica seguía tirando del grupo principal, de cuya cabeza desaparecía Gran Bretaña tras la baja de Cavendish y aparecía Holanda, algo que sirvió de preludio para un ataque de Contador al que siguieron los holandeses Robert Gesink y De Kort, los franceses Voeckler y Bouet, el británico Tiernan-Locke, el italiano Nocentini y el belga Leukemans, a la par que los dos grupos que iban por delante del pelotón se fusionaron, y al que poco después se unirían estos últimos ciclistas escapados. Esta nueva cabeza de carrera ya comenzaba a ser más peligrosa por estar compuesta de 24 ciclistas, con favoritos como Contador o Voeckler, a pesar de contar con un escaso margen de ventaja de poco más de un minuto con un pelotón del que ahora tiraban Italia y Colombia y que había sufrido abandonos del calibre de Chris Froome, Bradley Wiggins, Taylor Phinney ​Matti Breschel.

Pablo Lastras y Maxime Bouet, que llegaban con una misión clara de trabajar, se descolgaron en el séptimo paso por el Cauberg de la cabeza de carrera y se incrustaron en el pelotón. En esa ascensión al Cauberg hubo una caída que provocó una montonera que rompió el pelotón en muchos grupos. El único español afectado en este incidente fue Jonathan Castroviejo. Otros corredores importantes cortados fueron Kiriyenka, Horner, Van Garderen, Mollema, Konovalovas, Rast, Gallopin, Ten Dam o Taarame. La distancia de los fugados cada vez era menor, pero disminuía muy poco a poco. Alberto Contador lanzó un ataque en el Cauberg con el que seleccionó aun más la cabeza de carrera y evitaba que el pelotón se acercase en esa ascensión, aunque no sirvió de nada porque poco antes del paso por meta el pelotón neutralizó a este  grupo y comenzaba de nuevo la carrera.

Con este nuevo escenario, el primero en probarlo fue Samuel Sánchez, pero su ataque fue rápidamente respondido por el pelotón, aunque el objetivo del asturiano probablemente no fuese escaparse, ya que aceleró en llano, sino seleccionar el grupo principal y aumentar el nerviosismo. Algo más tarde el ataque lo realizó Andrew Talansky y Ian Stannard le cogió rueda, consiguiendo así abrir un pequeño hueco. En Cauberg Stannard dejó atrás a Talansky, en contra de la lógica ciclista ya que el americano es mejor escalador que el británico, pero un acelerón de Kolobnev ocasionó que el pelotón les alcanzaran. Entonces lo probó Nibali, pero Gilbert y Valverde le cogieron la rueda, aunque el italiano insistió con otro ataque sin éxito para él, algo que estiró aun más al pelotón. El grupo principal se tranquilizó unos segundos y fue el turno de Dani Moreno,  que atacó y fue seguido por Van Avaermaet, Voeckler y Kolobnev, que pronto fueron neutralizados justo cuando comenzaba la última vuelta.

El italiano Nibali estaba muy voluntarioso y volvió a intentarlo, demostrando que tenía muy buenas piernas y formó un pequeño corte en el que logró filtrarse Samuel Sánchez. Los ataques se sucedían y el grupo principal quedó reducido a unos 40 ciclistas encabezados por Simon Clarke de Australia, los belgas y los españoles, con algún francés intercalado entre ellos. El grupo cada vez más reducido gracias al ritmo infernal impuesto por españoles y belgas, superior a los 60 km/h, que querían endurecer la carrera. Los italianos comenzaron a dejarse ver también por la cabeza de la carrera, al igual que australianos, alemanes y británicos. En este grupo cabecero había seis representantes españoles: Dani Moreno, Óscar Freire, Joaquim Rodríguez, Alejandro Valverde, Alberto Contador y Samuel Sánchez, lo cual habla muy bien del trabajo de nuestra selección.

En el Cauberg los mejor colocados fueron italianos y belgas, pero Freire se colocó a rueda de Boonen. Nibali fue el primero en probarlo, le siguieron los belgas y Gilbert contraatacó. Kolobnev, Valverde y Boasson Hagen perseguían al belga, pero las dudas en los perseguidores impidieron que le alcanzaran. La plata se la llevó el noruego Boasson Hagen y Valverde logró la única medalla de la delegación española en estos mundiales, un bronce


1 Comentario

    Trackbacks/Pingbacks

    1. [...] a prueba el fondo físico de los participantes. El pelotón deberá superar hasta 34 cotas en un recorrido similar al del Mundial de Valkenburg de 2012 en el que Phillipe Gilbert se llevó el mail…. El final será idéntico, con la ascensión al terrible Cauberg a unos dos kilómetros para la [...]

    Deja un Comentario