“Gilbert” Gold Race




Gilbert gana su tercera Amstel Gold Race con un tremendo demarraje en el Cauberg, como ya hizo en el Mundial 2012 de Valkenburg.
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Foto: Goga Ruiz Sandoval

El belga Philippe Gilbert (BMC) ha ganado su tercera Amstel Gold Race a su estilo, con ataque durísimo en el último muro que sacó de punto a todos sus perseguidores, que eran Gerrans, Valverde y Kwiatkowski. El belga consigue ganar una gran clásica, suceso que no se daba desde 2012, cuando ganó el Mundial en este mismo lugar, Valkenburg, una tierra talismán para el hombre de BMC.

Poco después del pistoletazo de salida, como es habitual, se formó una fuga con los jóvenes Lutsenko (Astaná) y Mohoric (Cannondale), Ligthart (Lotto), Belletti (Androni), Boem (Bardiani), Lang (IAM), Van Hecke (TopSport), Marycz (CCC), Riblon (AG2R) y Vanlandschoot (Wanty), que llegaron a tener hasta 14 minutos de ventaja.

Por detrás BMC, Katusha y Omega Pharma controlaban el pelotón, aunque el conjunto ruso abandonó este rol con la caída y posterior abandono de Joaquim Rodríguez. También abandonaron durante la prueba ciclistas del nivel de Dan Martin, Thomas Dekker (Garmin), Niki Sorensen (Tinkoff) Haimar Zubelida o Andy Schleck (Trek). En la escapada destacaban Lutsenko y Mohoric que, pese a su juventud (21 y 19 años respectivamente), tomaron la responsabilidad del grupo cabecero, sin escaquearse de los relevos, mostrando mucha madurez durante su estancia en la cabeza de carrera.

A falta de 100 kilómetros para meta Movistar se puso en cabeza de pelotón mientras la diferencia con los escapados bajaba considerablemente, con la ayuda de BMC y OricaGreenEdge. Poco a poco se comenzó a vislumbrar la pelea por colocarse en la parte delantera del pelotón, nerviosismo que se trasladó a la escapada donde, a 47 kilómetros para meta, Boem se lanzó al ataque y rompió la fuga, dejándola en solo seis unidades.

Por detrás lo probó Thomas Voeckler (Europcar), que se llevó consigo a otros cinco hombres, que fueron Fugslang (Astaná),  Van Avermaet (BMC), Weening (Orica GreenEdge), Wellens (Lotto) y Stybar (Omega Pharma). Mientras, por adelante se acabó de seleccionar la fuga, en la que se quedaron Riblon, Boem y Van Hecke, hasta que el italiano del Bardiani se quedó en el Keutenberg, la cota más dura que se ascendía. En este muro Kolobnev (Katusha) y Martens (Belkin) se unieron al grupo de Voeckler, del que se descolgó Stybar.

Este grupo no logró una renta muy grande, ya que el pelotón no le dejó alcanzar una distancia superior a los 20 segundos, mientras daban pequeños mordiscos a la diferencia de los escapados. A falta de 15 kilómetros para meta, aproximadamente, se neutralizó la fuga, pero Fugslang y Van Avermaet seguían poniendo a prueba al pelotón pero, tras varios intentos, en los últimos kilómetros el pelotón, de unas 50 unidades, acabó unido, por lo que se intuía que todo se decidiría en el Cauberg.

Como se preveía, así fue. El primero en probarlo en el Cauberg fue Samuel Sánchez (BMC), al que siguieron Valverde (Movistar), Gerrans (Orica GreenEdge) y Kwiatkowski (Omega Pharma). En la segunda parte de esta ascensión llegó el ataque definitivo de Gilbert (BMC) que, como en el Mundial de 2012 en este mismo lugar, dejó sentados a todos y se marchó en solitario, mientras sus tres perseguidores, a los que se unió Jelle Vannendert (Lotto), no pudieron hacer nada. Como en 2012, pudo saborear el triunfo, el tercero en la clásica holandesa, que le coloca como el segundo mejor ciclista de la historia en esta prueba


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