El triunfo de la humildad




Terpstra se proclama vencedor de la París-Roubaix en una carrera extraña en la que el holandés se llevó el triunfo con un ataque flojo en el tramo final

terpstra

Foto: Sky

Niki Terpstra (Omega Pharma) ha logrado escribir una página dorada en su palmarés con el logro de su primer monumento, la París-Roubaix, en una carrera extraña en la que se echó en falta más de Fabian Cancellara (Trek), que acabó tercero, superado en el sprint por el segundo puesto por John Degenkolb (Giant).

Como siempre, el “Infierno del Norte” comenzó una escapada cuya aventura duró hasta que Boonen decidió cambiar el ritmo. Este primer grupo en cabeza de carrera estuvo formado por Kolar (Tinkoff), Murphy (United HealthCare), Koretzky, Jarrier (Bretagne), De Troyer (Wanty), Schilliger (NetApp), Dehaes (Lotto) y Boucher (FDJ).

Todo transcurrió con normalidad, ya que las caídas y los pinchazos se sucedían y ninguno de los “peces gordos” se salvó de estos incidentes. Todo cambió a falta de 65km para meta, donde Boonen lanzó un ataque en el que logró irse en solitario. Al alcanzar la cabeza de carrera, nadie colaboraba con “Tommeke”, lo que desesperaba al belga, hasta que Hushovd se unió a él y  colaboró.

La diferencia de esta cabeza de carrera, en la que había seis unidades, nunca superaba los 40 segundos, pero de la que siempre tiraban el flamenco y el noruego. Los kilómetros pasaban y el Trek no daba la cara, era Belkin quien tiraba por detrás pese a tener un representante en la cabeza de carrera.

Por detrás había otros intentos y Sagan se marchó junto con un Belkin en busca de la cabeza de carrera y, una vez alcanzó a este grupo, el eslovaco no se lo pensó y se lanzó en solitario. Mientras tanto, por detrás, Cancellara atacó y se llevó a Vanmarcke con él para unirse al grupo perseguidor y cazar a Sagan poco después.

Tras el Carrefour de l’Arbre, el último tramo de pavé de gran dureza, se formaron dos grupos, uno de cinco corredores con Stybar, Cancellara, Vanmarcke, Degenkolb y Sagan y otro de seis por detrás con Boonen, Thomas, Wiggins, Terpstra, Langeveld y De Backer. Finalmente se unieron y formaron este grupo de 11 hombres que se jugarían el triunfo.

El Omega Pharma, con tres hombres, tenía clara superioridad y en los últimos kilómetros Terpstra probó con un ataque de peseta sin demasiada dureza, pero nadie trató de perseguirle y el holandés se plantó en solitario en el velódromo de Roubaix para alcanzar su primer triunfo en el “Infierno del Norte”.


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