Calentando motores antes del Tour




Los principales candidatos a la “Grande Boucle” se citan en el Criterium du Dauphiné.
Alberto Contador buscará llegar a su estado forma de óptimo tras el Dauphinè. Foto: McSmit (CC)

Alberto Contador buscará llegar a su estado forma de óptimo tras el Dauphinè. Foto: McSmit (CC)

Aparecen los cielos despejados y los días soleados. El calor ya visita al sur de Europa. Todo esto es síntoma de que el verano está a punto de llegar y con él, el Tour de Francia. Pero por si algún despistado aun no se ha percatado de ello, el Criterium du Dauphiné está para recordárselo. Esta carrera que se disputa en los Alpes franceses supone el paso de la primavera, que finaliza con el Giro de Italia, al verano. Tras una ronda italiana caracteriza por el frío y la nieve, el Dauphiné ofrecerá espectáculo previsiblemente bajo el sol. En este show sobre ruedas habrá una baja considerable, la del campeón en 2011 y 2012 Bradley Wiggins, que no podrá estar en esta carrera y ya ha anunciado su renuncia al Tour de Francia.

El Dauphiné es un simulacro del Tour. Aquellos ciclistas que tienen marcado el mes de julio en rojo en sus calendarios acuden a esta carrera para medir su estado físico. Criterium du Dauphinè (y no Dauphinè Libère como se acostumbra a llamar a esta carrera) es una perfecta prueba de fuego para que los Froome, Contador, Joaquim Rodríguez o Alejandro Valverde puedan valorar su entrenamiento de cara al Tour y sacar conclusiones en claro de cara a la “Grande Boucle”. No solo eso, algunas etapas suben los mismos puertos que en el Tour, como sucede este año con el Alpe d’Huez, que se ascenderá en ambas competiciones por la vertiente de Col du Sarenne. Aun así, los corredores llegados del Giro aterrizan en tierras francesas en un estado de forma más completo, a la par que más cansados, pero pueden dar sorpresas, como lo hizo Joaquim Rodríguez hace dos años llevándose dos triunfos de etapa.

Algunos equipos optan por esto último y ciclistas como José Herrada, Capecchi (Movistar), Damiano Caruso (Cannondale) o Samuel Sánchez (Euskaltel-Euskadi) tomarán la salida de Champèry, pero la mayoría han optado por contar con sus hombres para el Tour: Froome (Sky), Contador (Saxo Bank), Valverde (Movistar), Joaquím Rodríguez (Kathusa), Van der Broeck (Lotto-Belisol), Cunego (Lampre) o Talansky (Garmin) serán los principales nombres a seguir en este Dauphinè.

La carrera dará comienzo con una etapa de 121km con salida y meta en Champèry. En esta etapa llegarán los primeros desniveles con dos puertos de primera (Côte de Morgins y Col du Corbier), uno de segunda (Pas de Morgins) y el final en Côte de Champèry, una ascensión de tercera apta para los ciclistas más explosivos. 6,7km al 3,4% de media son idóneos para una arrancada con fuerza, cuyos grandes especialistas son españoles: Valverde, Samuel Sánchez y Joaquim Rodríguez.  El hecho de que la etapa sea tan corta propiciará que los corredores lleguen más frescos a los kilómetros finales y es probable que comiencen los primeros roces entre los favoritos.

La segunda etapa ya tiene una longitud más cercana al “tipo Tour” con 181km entre Chatel y Oyannax. Tres puertos de cuarta categoría, uno de tercera y dos de segunda es el menú que tendrán los ciclistas en esta segunda jornada. La última ascensión, el Col du Sentier de segunda categoría, se corona a 11,5km para meta, por lo que llegar en las posiciones delanteras del pelotón a la cima será importante para afrontar un largo descenso de casi 10km con garantías. Samuel Sánchez, un gran bajador, puede tener su ocasión en esta etapa, pero es más propicia para sprinters que aguanten la montaña, como Boasson-Hagen (Sky) o Thor Hushovd (BMC).

La tercera etapa será una de las jornadas más tranquilas que servirá de recuperación para el colofón final de la carrera. Este tercer episodio del Criterium du Dauphinè transcurrirá entre Ambèrieu-en-Bugey y Tarare, con un kilometraje de 167km. Tan solo se ascenderán dos puertos de tercera, el último de ellos a falta de 10km para meta, que puede ser una encerrona y dar disgustos a más de un favorito. El final de etapa es similar al de la anterior, con un puerto menos duro y menos desnivel en las piernas, lo que hará que los sprinters tengan más posibilidades de no perder contacto con el grupo principal y que el final no sea tan abierto. Aun así, el descenso camino de Tarare será peligroso y algún valiente puede tratar de probar suerte cuesta abajo.

La cuarta etapa es una contrarreloj muy del estilo del Tour: prueba larga (32,5km) y totalmente llana entre Villars-les-Dombes y Parc des Oiseaux. El perfil de esta lucha contra el crono coloca a Tony Martin (Omega Pharma) como claro favorito, pero Chris Froome y Alberto Contador tratarán de buscarle las cosquillas al alemán y de sacar tiempo con sus otros rivales, que no destacan tanto en esta modalidad, especialmente Joaquím Rodríguez que, pese a que ha evolucionado mucho en contrarreloj, todavía está varios peldaños por debajo del pinteño y del británico.

El primer gran final de montaña llegará en la quinta etapa, que será de tan solo 138,8km. La salida se dará en Grésy-sur-Aix y que, tras dos puertos de cuarta y uno de tercera, llegará a los pies del Valmorel, un “hors-categoriè” de 18km que obligará a dar el do de pecho a los favoritos. Froome, Contador e incluso Talansky tratarán de refrendar la distancia lograda en la contrarreloj, mientras que Valverde y el “Purito” tratarán de recortar distancias para acercarse al liderato. Este será el primer gran lid de los grandes nombres presentes en el Dauphinè.

Chris Froome es, a priori, el gran rival de Contador en el Dauphinè. Foto: Michelle Cound (CC)

Chris Froome es, a priori, el gran rival de Contador en el Dauphinè. Foto: Michelle Cound (CC)

Tras este primer gran día, llegará una jornada de relax. Los 143km entre La Lécherè-les-Bains y Grenoble darán un poco de aire a aquellos que se hayan visto en malas condiciones en Valmorel. Pese a ello hay grandes desniveles en la parte media de la etapa con dos puertos de cuarta, uno de segunda (Col des Ayes) y uno de primera, el Col du Barioz. Pese a ello, las ascensiones concluyen a falta de 45km de meta, lo que dará muchas posibilidades a los grandes sprinters del pelotón como Bouhanni (FDJ) o Meersman (Omega Pharma) de conseguir su victoria de etapa.

Este pequeño inciso acaba en la jornada siguiente. La séptima y penúltima etapa ofrece un gran día de montaña. El pelotón deberá superar cuatro puertos tras tomar la salida en Le Pont-de-Claix, comenzando por el más duro, el Alpe d’Huez (hors categoriè), y luego Col de Sarenne (2ª categoría), Col d’Onnon (1ª categoría) y, a falta de 9km el Col de Noyer, para afrontar un descenso y unos últimos kilómetros cuesta arriba y así llegar a Superdévoluy, completando los 187,5km de la etapa. Este es un final muy parecido al de la segunda etapa, en el que Samuel Sánchez, Valverde y Joaquim Rodríguez tenían muchas posibilidades de victoria.

Para finalizar esta edición del Dauphinè se disputará la octava etapa entre Sisteron y Risoul con 155,5km de recorrido. El pelotón deberá superar la Côte de la Bréole (3ª categoría) y el Col de Vars (1ª categoría) antes de afrontar la escalada final a Risoul, de primera categoría. Etapa propicia para escaladores que decidan probar suerte o mejorar su posición en la general. Las fuerzas estarán muy justas a estas alturas, ya que algunos llegarán del Giro y otros tendrán su preparación encaminada a llegar en condiciones óptimas al Tour de Francia, por lo que tras ocho días de competición tan exigente solo los mejores se mantendrán en la cabeza de carrera.

Este Criterium du Dauphinè promete espectáculo y sorpresas. En todas las ediciones algún “outsider” se cuela en los puestos cabeceros y los ganadores de la carrera suelen hacer un gran Tour. Sin ir más lejos, el año pasado Wiggins ganó esta carrera y un mes y medio después llegó vestido de amarillo a los Campos Elíseos. Habrá que estar muy atentos al duelo Froome-Contador, preludio de la gran batalla que a priori tendrán en la Grande Boucle, y al estado de forma de Joaquím Rodríguez y Valverde de cara a la carrera francesa. Andrew Talansky será un hombre a seguir ya que, tras su explosión el año pasado y su top-10 en La Vuelta, rozó la victoria en la París-Niza y querrá resarcirse, además de tratar de demostrar que puede aspirar al podio en París. Como dato final, añadir a esta lista de hombres a seguir al checo Jan Barta (NetApp Endura), tercero en la Bayern Rundfahrt finalizada la semana pasada y que probablemente esté en la Vuelta a España. El año del centroeuropeo está siendo muy bueno y se espera que pueda ser una de las sorpresas tanto en el Dauphinè como en la carrera española.


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