Túnez 2005: El balonmano español toca la gloria mundial




Era 6 de febrero de 2005 el reloj marcaba las 17:30 y en  Rades (Túnez) comenzaba el partido más importante de la historia del balonmano español, la final del Mundial. Un partido importante para un bloque nuevo formado por el entrenador “temporal” Juan Carlos Pastor. El partido comenzaba y los nuestros iban a por todas, rápidamente borraron de la pista a la todopoderosa selección croata llegando al descanso con un marcador de 21-13 arriba, una diferencia impensable generada por un selección que rozó la perfección en su balonmano y desesperó hasta más no poder a los croatas que desdibujaron su juego y fueron un juguete en manos españolas. Un tanteador final de 40-34 ponía a los nuestros en lo más alto del balonmano mundial. El 1º campeonato del mundo para España se había logrado cuando menos se esperaba.

La selección española en lo más alto del podio como Campeones del Mundo. Foto rfebm.net

La selección española en lo más alto del podio como Campeones del Mundo. Foto rfebm.net

No fue fácil el camino hasta este Mundial de Túnez, Juan Carlos Pastor cogió el banquillo de la selección apenas 2 meses antes del comienzo de la competición y en plena guerra interna en la federación siendo su contratación una decisión muy polémica. Pero poco importó esto a Pastor que formó en pocos meses un bloque de confianza, unido y en el que impregnó su esencia. Con cambios en el plantel de la selección debido a la apuesta de Juan Carlos por la combinación de gente joven a la que dio confianza (Rocas, Alberto Enterríos, Iker Romero, Juanín) y algunos baluartes de la vieja selección (Garralda, Ortega o la portería). Además de confiar en gente que conocía ya que 7 de los 16 seleccionados habían pasado por las manos de Pastor o estaban actualmente bajo su mando en Valladolid.

Esta selección destacó por el nuevo estilo rompedor impuesto por Pastor que dio una garra renovada al equipo basada en una defensa muy fuerte y arriesgada que permita robar mucho, unido a un gran sistema de ataque basado en los lanzamientos de la primera línea y la circulación de balón hasta el extremo culminando las jugadas con una gran eficiencia un jovencísimo Albert Rocas y sobre todo por el máximo goleador de la selección, el artista Juanín García.

Poco tiempo de adaptación, el ánimo del aficionado muy bajo por el pesimismo que transmitía nuestra selección en las competiciones internacionales y una plantilla con muchas caras nuevas, esta era la situación con la que se encontraban los nuestros al comienzo del campeonato pero este era su Campeonato y consiguieron sobreponerse a esto y empezar el torneo con buen pie para los nuestros con victorias fáciles en los primeros partidos contra Japón y Australia.

Pero pronto llegaría el primer momento de tensión, ya que en este formato de competición cada partido contaba al arrastrar los puntos,  tocaba partido ante Suecia y las cosas no iban bien, los suecos dominaron toda la primera mitad marchándose en el marcador hasta por siete goles (9-16), pero en este primer momento tenso, la selección de Pastor, demostró que tenía garra, ilusión y que este era su campeonato, una prodigiosa remontada (32-26) permitió a los nuestros clasificarse con opciones para la siguiente ronda, pero no con pleno de resultados ya que se perdió contra Croacia, único partido del torneo que perdería la Roja.

Los campeones mundiales de Túnez. Foto rfebm.net

Los campeones mundiales de Túnez. Foto rfebm.net

España ya estaba en la 2ª fase, una fase en la que no se podía permitir fallos si quería estar entre los dos primeros puestos que daban acceso a semifinales. El primer partido de esta 2ª fase no generó más problemas los nuestros y ganaron fácilmente a Alemania, pero esa victoria no importaba nada si luego se perdía contra Serbia y Montenegro, otro de los puntos clave del campeonato. Serbia y Montenegro había pasado primera de grupo y con pleno de puntos pero ya se había dejado un empate en esta 2ª ronda frente a Suecia.

Un partido clave que estuvo disputadísimo hasta el final, que nunca tuvo un claro dominador. Una derrota eliminaba a España, un empate nos hacía depender de otros y una victoria ponía en nuestras manos el pase a las semifinales. Se entraba en los tres últimos minutos del duelo contra los balcánicos con empate a 27, nadie parecía querer marcar y ganar el partido, la tensión y la importancia se notaba, además de dos porterazos como Barrufet en la española y Sterbik (Actual portero español)  en la serbia. Un gol de Stojanovic cuando apenas faltaba poco más de 1 minuto complicaba la situación española, pero un gol del capitán Garralda a falta de 20 segundos empata el partido, pero no acababa todo ahí, aún tendría que aparecer Don David Barrufet para con un paradón cuando el tiempo expiraba mantener a España en un Mundial, todo estaba saliendo y este era nuestro campeonato.

Pero este empate obligaba a España a ganar a Noruega en el último partido para seguir teniendo opciones de semifinales, pero no sólo valía la victoria española, sino que además se tenía que sumar una victoria croata ante Serbia y Montenegro. España consiguió fácil su parte del trabajo y ganó a Noruega por 31-24. Pero la empresa era difícil y aún quedaba el favor croata, un favor que costó e hizo sufrir a todos los españoles. Croacia ganaba por un gol a Serbia y Montenegro(24-23)pero aún restaban segundos en el marcador y le quedaba un ataque a los serbios, pero un paradón de Sola, portero croata, hacía vibrar y saltar juntos a las aficiones croata y española.

Objetivo cumplido, se estaba en la lucha por los metales, unos metales que nuestra selección nunca había tocado en un Mundial. La suerte y el buen devenir que llevaba este campeonato para España hizo que por azar del destino Túnez, una selección menor que espoleada por su público y por el buen trato que se les da a los organizadores había conseguido meterse en semifinales y encima como primera de grupo, por lo que sería nuestro rival en semifinales.

Juanín García fue el máximo artillero español en Túnez 2005. Foto Kuebi (CC)

Juanín García fue el máximo artillero español en Túnez 2005. Foto Kuebi (CC)

El partido contra Túnez, no fue fácil, los tunecinos espoleados por su afición pusieron en serios problemas a los españoles, pero los nuestros sabían que este era su Mundial y no podían fallar. Una primera parte muy disputada en la que se llegó al descanso con una mínima ventaja de dos goles para el combinado nacional, ponía más cerca la primera final de la historia para España. En la segunda parte seguiría la igualdad entre ambos conjuntos pero siempre por delante en el marcador España, una ventaja que fue aumentando hasta el 33-30 final. Con esta victoria la selección de Juan Carlos Pastor hacía historia, una historia que agrandaría al día siguiente. Un enorme Iker Romero al tiro, acompañado por el incombustible capitán Mateo Garralda y por el artista Juanín García como jugadores más destacados en ataque y el bloque y la gran portería española en defensa habían conseguido meter a España en la gran final en la que se enfrentarían a Croacia, único equipo del torneo que les había ganado.

En esta final se enfrentaba a los defensores del campeonato, un conjunto croata plagado de estrellas, desde el gran Vlado Sola en la porteria, el timón de la selección croata, Ivano “Maravilla” Balic, el enorme Igor Vori y el explosivo y goleador Dzomba. Un conjunto impresionante que además venía de ganar el oro en los JJOO de Atenas 6 meses antes.

Una final que no tendría mucha historia desde mediada la primera mitad. España salía a comerse el mundo, a comerse a los croatas y decididos a ganar el Mundial haciendo un gran balonmano y borrando de la cancha a su rival. El partido tuvo igualdad hasta el  minuto 10 y con el 6-6 en el marcador. A partir de ese momento se erigiría la figura de Joseja Hombrados que empezaría a pararlo casi todo y desquiciar a los atacantes croatas, mientras que en el otro lado de la cancha, una gran primera línea con un enorme Alberto Enterríos, un sensacional Mateo Garralda y un espléndido Mariano Ortega, apoyado por la pillería y la gran calidad de Albert Rocas y el mejor jugador del Mundo en 2004, Juanín García que remataban a los croatas desde los extremos. Con este espectacular equipo, en el que todos sumaban y en el  que todos eran una piña dejaron claro que iban a ser campeones del mundo cuando al minuto 20 ya ganaban 15-8. Todo ello para seguir deleitando a la parroquia española, para hacer vibrar a todo un país con el mejor balonmano nacional hasta entonces visto llegando al descanso con un humillante marcador de 21-13. Una diferencia enorme, abismal pero que hacía justicia a lo visto en el pabellón “7 de noviembre”. Una ventaja que seguiría en una gran segunda parte, donde los nuestros rozaron la excelencia mientras los jugadores croatas se limitaban a seguir luchando y maquillar el resultado en los minutos finales para poner el definitivo 40-34, mientras todo el banquillo español botaba y celebraba el mayor hito del balonmano español en la historia.

Juan Carlos Pastor el artífice desde el banquillo del Campeonato Mundial para España. Foto Kuebi (CC)

Juan Carlos Pastor el artífice desde el banquillo del Campeonato Mundial para España. Foto Kuebi (CC)

Poca gente confiaba en este bloque, Juan Carlos Pastor, el encargado de dirigir el barco sido puesto en duda desde su llegada al cargo  apenas dos meses antes del comienzo del campeonato. La gente dudaba de un balonmano tan revolucionario, la gente dudaba de la revolución por la que apostó Pastor, pero al final todo tuvieron que claudicar ante el maestro de Valladolid y sus pupilos ya que bordaron el balonmano en este Campeonato y borraron en la final a todo un campeón olímpico y mundial para llevar a lo más alto a nuestro combinado nacional y conseguir ese título de Campeón Mundial que puso en los más alto al balonmano español.

Recuerden esto nombres: David Barrufet, Joseja Hombrados, Alberto Enterríos, Albert Rocas, Raúl Enterríos, Rubén Garabaya, Rolando Urios, Mateo Garralda, Demetrio Lozano, Fernando Hernández, Juancho Pérez, David Davis, Juanín García, Iker Romero, Mariano Ortega y Chema Rodríguez. Algunos ya se retiraron como Barrufet o Urios, otros se pasaron de la pista al banquillo como Mariano Ortega o Mateo Garralda, otros siguen jugando en equipos aunque de menor entidad como Juancho Pérez, otros siguen jugando en la liga Asobal en equipos que ya no son Barça o At.Madrid como Garabaya, Demetrio o Fernando Hernández, otros siguen en los grandes dominadores de nuestra liga peleándose por los títulos nacionales como Hombrados, Davis o Juanin, otros siguen deleitando con su juego en el extranjero como Chema o Iker Romero y otros siguen aún siguen siendo internacionales como Albert Rocas y los hermano Enterríos. Pero todos, estén donde estén ahora merecen un sitio entre los más grandes de nuestro balonmano junto a su entrenador el maestro, Juan Carlos Pastor, por llevar al balonmano español a la excelencia y a lo más alto, a ser Campeones del Mundo.


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    1. [...] le prive de jugar el resto de temporada. Rubén Garabaya es uno de eso privilegiados que ha sido campeón del Mundo con la selección española.  Garabaya es todo un experto del balonmano que nos analiza el Mundial [...]

    2. [...] la cual fue capitán, ha conseguido el único Campeonato del Mundo que tiene nuestro país, el de Túnez 2005, título que levanto el propio Mateo al ser el capitán. A este oro mundial hay que añadirle 3 [...]

    3. [...] con la “Roja” desde el Mundial de 2005 en Túnez. Un Mundial en el que se proclamó campeón del mundo con una gran grupo al que también pertenece Alberto Entrerríos. Extremo derecho que destaca por [...]

    4. [...] el único capaz de llevar a la selección española a lo más alto del podio mundial, lo hizo en Túnez 2005. Hablar de Juan Carlos Pastor, es hablar de balonmano y es hablar de Valladolid, la ciudad que le [...]

    5. [...] de nuestro país con 280. David fue uno de los artífices del primer mundial, el de Túnez 2005. Ahora ya retirado ha disfrutado del segundo mundial que ha conseguido nuestra selección. Barrufet [...]

    6. [...] más internacionalidades (280) y en su haber cuenta con un gran palmares en el que destaca el oro de Túnez 2005 y los dos bronces olímpicos en Sídney 2000 y en Pekín 2008. Barrufet nos relata su experiencia [...]

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