España 26-31 Rumanía: Las guerreras se complican las semifinales en un mal partido




Comenzaba lo importante, hoy era el día en el que la Main Round, la ronda que da paso a la lucha por las medallas, comenzaba. La abrían el enfrentamiento entre nuestras guerreras y la selección rumana. Un partido que las nuestras perdieron por culpa de la mala defensa y de la poca claridad en ataque, con otro marcador elevado como contra Hungría, 26-31 que complica la situación de las nuestras en esta Main Round. Toca cambiar muchas teclas para volver a la senda de la victoria y mirar a las rivales para tener opciones de llegar a semifinales.

El estado de Novi Sad presentaba una baja entrada para un partido de esta altura, pero los himnos sonaban y el partido comenzaba. El inicio fue bueno con una gran defensa española y un gran ataque anotado por Alexandrina Barbosa, pero este 1-0 fue el único momento de toda la primera parte en el que las nuestras iban a estar por delante. Un tiro de 7m y una gran contra generada por la primera parada de Ungureanu ponían por delante a Rumanía. Una ventaja que duraría toda la primera parte. Dos lanzamientos seguidos de 7 metros marrados por Carmen Martín y Jessica Alonso, unido a unos buenos ataques rumanos permitidos por una defensa blanda permitió a Rumanía marcharse en el marcador por 2-5 pasados los 10 primeros minutos de partido.  Los fallos en los 7m españoles continuaban y la facilidad y solvencia con la que atacaban y anotaban las rumanas hacía muy complicado el voltear el marcador que durante toda la primera parte estuvo en esa distancia entre 1 y 3 goles a favor de Rumanía. 

El ataque español en esta primera parte sólo lo sostenían el juego entre las Fernández, Bea y Begoña que hoy fueron una conexión que mantuvo a España en esta primera parte y los arreones de Marta Mangué que con su furia y fuerza característica mantenían a las guerreras en juego. El final de la primera mitad fue convulso, con una exclusión a Vanessa Amorós a menos de 2 minutos para el descanso que utilizaba Rumanía para poner la distancia y el marcador parcial de 12-15; pero lo más inaudito de este final, fue la roja a la rumana Pintea por un agarrón del cuello de Mangué cuando buscaba un fly a segundos de acabar el primer tiempo. Un parcial de la primera parte de 12-15 para Rumanía que mantenía en el partido a las guerreras pero las sensaciones como contra Hungría no eran buenas, un ataque español muy trabado y sin demasiadas ideas que se unía a una gran Ungureanu en la portería  y una defensa que hacía muchas aguas y permitía a las rumanas atacar y marcar con solvencia y al ritmo que ellas quisieran.

El descanso no vino bien a las guerreras que en la primera jugada de esta reanudación dieron una muestra de lo que sería la segunda parte. Una pérdida de balón española y una contra rumana ponía la hasta entonces máxima diferencia del partido, 12-16, que iniciaba la parte crucial del partido. Un golazo de Meirosu, una parada de Ungureanu y otro gol de 7m de Rumanía despegaba a las rumanas, que a los 5 min de esta 2ª mitad ya ganaban por 6 goles y obligaban al seleccionador español, Jorge Dueñas, a gastar un tiempo muerto. No sirvió de mucho este tiempo muerto ya que tras él, las rumanas seguían anotando con facilidad y a las nuestras les costaba un mundo marcar un gol a Ungureanu. Tal era esta situación que al minuto 40, Rumanía ya ganaba de 8 goles y tenía el partido muy de cara. Las rumanas manejaron el tempo del partido como querían, con una gran defensa férrea apoyada en una gran portera hacía que cada ataque fuera un vía crucis para la ofensiva española; mientras en el otro lado de la pista, atacaban con la velocidad que querían y anotaban con suma facilidad. 

Seguía la tónica de todo el partido y se repartían goles y pérdidas pero siempre manteniendo una distancia de 6 a 9 goles a favor de las rumanas, llegando al techo de las diferencias a falta de 10 minutos para la conclusión del partido cuando con el 18-28 pusieron el +10 y la máxima ventaja del partido para el equipo rumano. A partir de este punto clave y de otro tiempo muerto de Jorge Dueñas, Rumanía pareció relajarse en defensa y las nuestras espabilar un poco para ir pasito a pasito reduciendo las diferencias en el marcador hasta el 26-31 final.

Una reacción demasiado tardía que no evita la derrota y que complica mucho el futuro de las guerreras en este Europeo. De momento lo que es seguro es que la selección española ya no dependerá de si misma para pasar a semifinales, es necesario ganar a Rusia el martes y a Montenegro el jueves y esperar que los resultados acompañen. Lo que está claro que o mejoran las chicas en defensa y en agresividad y vuelven a ser las guerreras que nos hicieron disfrutar en los JJOO o la empresa estará harto complicada. Lo que está claro y los datos lo refrendan es que todo partido que el rival de España se ha ido a más de 30 goles, nuestra selección ha perdido el partido. Un dato que analizar y que acordarse ya que nuestra base es la defensa y a partir de ahí hay que crecer y ganar lo que queda para luchar hasta el final por esa plaza en semifinales.

España 26: C. González, S. Navarro, C.Martín (7), Bea Fernández (4), V. Cuadrado (3). M. Mangué (5), M. Aguilar, J. Alonso, E. Pinedo (2), Bego Fernández (5), V. Amorós, N. Pena (4), A.Barbosa (2)

Rumanía 31: Tolnai, Ungureanu, Pintea, Nechita (6), Neagu (7), Bradeanu (5), Stanca (2), Manea, Meirosu (4), Curea (7), Geiger


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