España conquista una plata con sabor a futuro (65-57)




La Selección Española ha culminado el Europeo de Grecia con la conquista de la medalla de plata tras un buen encuentro en el que la magia de Oriol Paulí no fue suficiente. La derrota ante Turquía en el último minuto de partido no empaña lo más mínimo el papel de un ilusionante equipo y de una generación que será muy pronto el futuro del baloncesto español. 

Ideas claras para comenzar dominando (14-18)

Foto: FIBA Europa

Foto: FIBA Europa

Con su cinco de gala saltaba a la cancha una Selección Española dispuesta a mantenerse fiel al estilo que había llevado al equipo hasta la final del Europeo de Grecia. La intensidad defensiva del equipo nacional se convertía de nuevo en la principal seña de intensidad de un equipo que ponía los primeros balones en manos de su pareja interior, unos Sebas Saiz y Willy Hernangómez encargados de provocar los primeros quebraderos de cabeza en el combinado turco. Cinco puntos consecutivos de un Alberto Abalde infiltrado por una luxación en un dedo sufrida en el encuentro de semifinales dispararían a un equipo cuya principal preocupación llegaría de la mano de un Cedi Osman autor de los 9 primeros puntos del cuadro turco. La segunda falta personal de Willy Hernangómez obligaba a Ponsarnau a mover el banquillo dando entrada a Juancho Hernangómez y Edgar Vicedo para seguir controlando un rebote defensivo que permitía a la selección dominar con comodidad en un periodo en el que la ventaja española quedaría en 4 puntos (14-18).

Turquía reacciona desde el perímetro (21-10)

Un triple de Juancho Hernangómez servido por Darío Brizuela supondría la primera canasta del segundo periodo para una Selección Española que no tardaría en sufrir el despertar turco. Cinco ataques consecutivos sin anotar, unidos a cuatro triples de la Selección turca en poco más de 5 minutos ponían a España por primera vez por debajo en el electrónico obligando a Jaume Ponsarnau a solicitar un tiempo muerto en el que tirar de pizarra para reordenar esquemas (29-23). Grecia regresaba a pista dispuesta a atrincherarse bajo su aro provocando lanzamientos lejanos y forzados de una Selección Española incapaz de penetrar la canasta rival pese a su dominio en el rebote. Alberto Abalde rompía el candado a falta de dos minutos con una canasta que daba oxígeno a España pero Turquía seguía a lo suyo anotando un ataque tras otro para marcharse al descanso con una renta de 7 tantos (33-25).

Oriol Paulí le pone la quinta marcha (13-18)

Tendría que tirar de casta la Selección Española para volver a meterse en partido. La intensidad defensiva del equipo español liderado por un excelso Oriol Paulí comenzaría a tener sus frutos con 5 puntos consecutivos del catalán cimentados en un estratosférico mate y un gran triple que culminaban un parcial de 0-9 con el que recuperar el mando de partido (37-38). Turquía se veía obligada a dar un plus de intensidad pero Paulí no bajaba el pistón con un nuevo triple en ataque y una magnífica acción defensiva en la que provocaría el campo atrás de la Selección Turca. La lucha bajo los aros se intensificaría permitiendo al conjunto otomano alcanzar el final del acto con una ligera ventaja (48-46).

Turquía se impone en el correcalles final (17-11)

Intensidad, intensidad y más intensidad sería la clave de ambos equipos de cara al inicio de un último periodo en el que cada acción tomaba un protagonismo especial. Turquía sumaba los primeros puntos mientras que Oriol Paulí impedía que España se quedara atrás en el marcador. La igualdad reinante sobre la cancha se tornaría en una auténtica lucha bajo los aros en la que Willy Hernangómez trataba de pescar en positivo. El partido comenzaría a convertirse en un correcalles en el que Turquía lograría ponerse 3 puntos arriba a falta de los dos últimos minutos de un encuentro en el que Paulí no tardaría en entrar de nuevo a pista. Con Turquía tres puntos arriba a falta de 46 segundos, Jaume Ponsarnau pararía el encuentro para tirar de una pizarra acostumbrada a levantar encuentros durante todo el Europeo. Turquía se anticipaba a la línea de pase anotando una canasta clave con la que acariciar la medalla de oro. España lo intentaba pero el tiempo jugaba en contra de un equipo que tendría que conformarse con una ilusionante plata de futuro (65-57).

 PABLO ROMERO / ÁREA DE COMUNICACIÓN FEB


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