Whiting mantiene el peso estadounidense




El lanzador norteamericano consiguió el sexto oro consecutivo de su país en la prueba en mundiales indoor. Ashton Eaton acecha su récord de heptatlón, mientras la holandesa Nadine Broersen se lleva el pentatlón

Nadie tose a Estados Unidos en el lanzamiento de peso la pista cubierta desde el Mundial de Birminghan en 2003, cuando el español Manolo Martínez alcanzó su mejor trofeo. Desde entonces, la inagotable cantera norteamericana ha puesto su cruz en todos los casilleros del oro. Con Cristian Cantwell y Reese Hoffa primero y con Ryan Whiting, que repitió título en la tarde de Sopot. Todas las desagradables sorpresas que los estadounidenses han sufrido en el verano ante europeos, las neutralizan a cubierto. Y eso que el lanzador de Arizona, que llegaba al Mundial con el quinto mejor registro de la historia, a un océano del resto, no tuvo opción a la relajación en una final muy viva, con cinco hombres por encima de los 21 metros, donde no llegó Germán Lauro, sexto, que está abriendo nuevas fronteras en el casi inexistente atletismo argentino. Pese a que Whiting soltó el artefacto hasta los 22.05m en el cuarto intento, la posibilidad de sorpresa nunca se cerraba. En el recuerdo, la remontada del joven alemán David Storl, una fiera competitiva, que le privó del oro en Moscú el pasado agosto. El teutón se puso en cabeza tras el segundo intento (21,79, su mejor marca del año) y forzó un lanzamiento largo en las tres siguientes tentativas, en las que cometió nulo. Hasta que en el sexto no confirmó su derrota, Whiting no respiró. Otro que mejoró su rendimiento invernal era el local Tomasz Majewski, el doble campeón olímpico exigido en casa. Sin embargo, sus 21.04m no le valieron el podio. El jovencísimo Tomas Walsh, de 22 años, batió el récord de Oceanía con 21,26m. Valerie Adams tiene un digno homólogo.

Ryan Whiting. Foto de Selligpau

Ryan Whiting. Foto de Selligpau

Tras colgarse el primer oro, los norteamericanos ya empiezan a saborear el segundo. Ashton Eaton cerró la primera jornada del heptatlón con 70 puntos de ventaja sobre el bielorruso Andrei Krauchanka y, en lo que de verdad le preocupa, con solo uno de desventaja respecto a su récord mundial de hace dos años. El de Oregón empezó la competición imperial en los 60m (6.66s), pero falló en el salto de longitud (7,78m) y se encontró obligado a remar en contra por la tarde. Se sobrepuso como los campeones en el peso (14.88m) y en la altura (2.06m), superando en ambos casos, como en la velocidad, sus registros de cuando consiguió la plusmarca. Para el sábado le quedan las vallas, la pértiga y los 1000m con 7.68s, 5.20m y 2.32.77 minutos como referencias propias. Mientras él pasaba el viernes de más a menos, su esposa, la canadiense Brianne Theison Eaton, favorita en el pentatlón femenino, se deshinchó en el peso y la longitud frustrando el doble oro del matrimonio, a pesar de lograr el récord nacional (4768 puntos). La holandesa Nadine Broersen, de 23 años, se colgó el oro como premio a su regularidad en la mejor combinada de 2014 -4820 puntos con 8.32s en vallas, 1,93m en altura, 14,59m en peso, 6,17m en longitud y 2,14,97 en 800m- tras ser décima en el Mundial de Moscú. La ucraniana Alina Fodorova cerró el podio con 4724 puntos.

Eliminaciones inesperadas

Peso y combinadas aparte, el primer día en Sopot se consagró a calificaciones, series y semifinales. Entre los que mejores sensaciones mostraron se puede anotar a la australiana Sally Pearson, que mejoró aún más su mejor registro del año en los 60m vallas con 7.79s. Ocho mujeres bajaron del mismo número de segundos a expensas de las semifinales del sábado. Otras estrellas femeninas, Genzebe Dibaba y Abeba Aregawi, dominaron a placer sus series de 3000m y 1500m, respectivamente. La etíope aguantó el ritmo cansino de todas sus rivales y se impuso sin forzar lo más mínimo. Se guarda todo para la final. Mientras, la sueca tomó el mando a mitad de la prueba pero no pretendió descolgar a sus rivales.

En el territorio de lo inesperado, unas cuantas sorpresas adornaron una jornada de criba. El keniata Silas Kiplagat, el estadounidense Lopez Lomong y el etíope Mekonnen Gebremedhin descarrilaron en los 1500m, los dos últimos dejándose llevar en una serie lenta que mostró las opciones del alemán Homiyu Tesfaye y del checo Jakub Holusa. El país centroeuropeo también tiene derecho a ilusionarse con la candidatura de Pavel Maslak en los 400m, cuyas semifinales dejaron fuera al subcampeón olímpico y bronce mundial al aire libre, el dominicano Luguelin Santos.  Otra checa de nivel, Denisa Rosolova, se cayó en la prueba femenina, que tampoco contará en la final con la rusa Ryzhova. En longitud, la criba afectó al panameño Irving Saladino, lejos de su mejor nivel desde hace años, al australiano Fabrice Lapierre y al subcampeón mundial al aire libre, el veterano holandés Ignisious Gaisah, así como a los dos estadounidenses. El desconocido polaco Adrian Strzalkowski firmó el mejor salto y el favorito Aleksandr Menkov tuvo ciertos problemas. Del pasillo a la recta, en la velocidad masculina, el británico Richard Kilty logró la mejor marca en las series de 60 metros: 6,53s.

@Ismael_Prz


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