Sed de medallas




En los Juegos olímpicos de Pekín en 2008 el atletismo español finalizó la competición sin haber conseguido ni una sola medalla. Las circunstancias dejaron a nuestros atletas a las puertas del pódium en algunas ocasiones, teniendo representación en finales de multitud de disciplinas atléticas. Para encontrar medallistas olímpicos nos tenemos que remontar a los JJOO de Atenas en 2004, en los cuales nuestro atletismo cosechó dos medallas: un bronce de Joan Lino en salto de longitud, y la plata conseguida por Paquillo Fernández en 20 km marcha. Tras quedar en blanco en Pekín, nos queda ahora una espina que tendremos que sacar para devolver a los atletas españoles al pódium y resarcirnos así del fracaso.

De cara a los juegos de Londres, una de las opciones de medalla más esperanzadoras es la de la disciplina del lanzamiento de disco. En ella contamos con dos discóbolos de máximo nivel mundial como son Mario Pestano y Frank Casañas. Ambos poseen la mínima A clasificatoria para los juegos, habiendo lanzado en la temporada de 2011 Pestano 67,97 m, y Casañas 67,18 m.

Mario Pestano es el plusmarquista nacional (con 69,50 m), y posee una larga trayectoria habiendo participado en varios campeonatos mundiales y europeos, así como en los JJOO de Atenas en 2004, y en Pekín 2008.

Frank Casañas, lanzador hispano-cubano, compitió por primera vez en una olimpiada en Sídney en el año 2000, representando a Cuba, disputando también los juegos de Atenas, y  en 2008 en Pekín, participando ya en representación de España, finalizó 5º y causó muy buenas sensaciones, quedándose muy cerca del bronce. Su plusmarca personal es de 67,91 m.

A priori es Mario Pestano es más señalado para luchar por las medallas con grandes figuras como Harting, Kanter, Alekna o Kovago, pero confiaremos en que Casañas tenga también un papel protagonista, y presumiblemente tengamos a los dos presentes en la final olímpica.

El talento de nuestros atletas, aderezado con un buen trabajo tanto en la técnica como la forma física, y rematado con ese broche de suerte tan necesario en competiciones de esta índole, podrán hacer regresar a nuestro atletismo a la senda medallista en Londres. Espantemos ese miedo escénico que en muchas ocasiones puede con nuestros campeones, y vayamos directos al éxito.

 


Deja un Comentario