Saltadores intratables




CRÓNICA: Daniele Greco y Darya Klishina se imponen en triple y longitud con las mejores marcas mundiales del año. El francés Vicaut hace lo propio en los 60m. Rusia suma siete medallas, con un doblete en altura. Bleasdale, oro en pértiga.

Carrerilla. Uno, dos, tres y 17 metros exactos a la primera. Los demás competidores de triple salto empezaron a intuir que el italiano Daniele Greco, el favorito, no les iba a dejar ni las migajas. Por si fuera poco, el transalpino no bajó el ritmo, 17,15m y 17,70m, una barbaridad, la mejor marca mundial de este invierno de lejos, por más de medio metro. Asumida su inferioridad, los rusos se motivaron al final para hacer las mejores marcas de sus vidas, 17,30m de Samitov y 17,12m de Fyodorov. Un podio que no pasa los 24 años. Quizá Greco siguió el ejemplo de otra joven de 22 años, la rusa Klishina, que a la primera se fue a los 7,01m en longitud, más que nadie este invierno en el mundo, y se olvidó. La francesa Lesueur también marcó el territorio desde el principio y se regaló después un récord francés, aunque insuficiente para algo más que la plata (6,90m). El bronce lo retuvo la británica Proctor hasta que en el último intento el factor local intervino a favor de Erica Jarder, que con 6,71m, presa de la emoción, le arrebató el podio.

Daniele Greco, campeón de triple salto. Michele Steele. Getty Images.

Daniele Greco, campeón de triple salto. Michele Steele. Getty Images.

Bastante más pobre fue el concurso de pértiga. Como si la vida no avanzara en el viejo continente cuando Isinbayeva no aparece, la joven británica Bleasdale le arrebató el oro a la polaca Rogowska, diez años mayor, por el recuento de nulos. Las dos no fueron capaces de elevarse más unos 4,67m que saben a poco. También tuvo que mirar las cruces del desempate la rusa Sidorova para darse cuenta de que era bronce con el mejor salto de su vida, 4,62m. En otro asunto de listones, el de la altura masculina, el invierno tampoco pasará a la historia. Ausentes los rusos titulares, los de rojo, blanco y azul demostraron que tienen cantera para aburrir. Mudrov se impuso sobre 2,35m con marca personal derrotando a su compatriota Dmitrik (2,33m). El checo Baba, ya un clásico, bronce en los Juegos de Atenas, nada menos, sumó la misma medalla en otro peldaño menos (2,31m). Otro tercero olímpico, el de Londres, no pasó del sexto puesto. Por encima, el italiano Tamberi se conformó con ser quinto, pero su medio bigote y media barba quizá sí merezcan el recuerdo.

El final de la tarde del sábado estaba reservado para la prueba del centro del tartán. Como en un chiste, eran favoritos un francés, un inglés y un italiano. Se impuso el primero, Jimmy Vicaut, de 21 años, con la mejor marca mundial este año (6,48s). El inglés Dasaolu hizo exactamente lo mismo, pero la foto finish le condenó a la plata. El italiano Tumi, el mejor de salida, se vino abajo en la parrilla (6,52s). Mientras, en España la pregunta era qué habría hecho Ángel David Rodríguez, tercera marca del año, en esta final. Ya respondía él mismo en Twitter: “Sinceramente mucha tela los 3 primeros para mi, quizá demasiada”.


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    1. [...] quinta de Europa, donde manda la tiranía de la ucraniana Saladuha, 14,88m al primer brinco, a lo Greco ayer, mejor marca mundial del año. A un mundo se repartieron la plata y el bronce la rusa Gumenyuk [...]

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