Ruth Beitia toca por fin el cielo europeo




Tras seis medallas indoor, Ruth Beitia ganó el oro europeo al aire libre en altura. Marta Domínguez se retiró de los 3000 obstáculos, donde Fuentes-Pila y Diana Martín entraron en la final, como Antonio Reina en 800 metros.

Las oportunidades están para aprovecharlas y Ruth Beitia tenía esta tarde en la soleada y a la vez lluviosa Helsinki una inmejorable. El salto de altura, la prueba que le ha dado tantas alegrías en forma de medallas, hasta seis, en campeonatos de Europa y del mundo en pista cubierta  como desengaños al aire libre premiaba con un oro una trayectoria brillante y regular como ninguna otra en los saltos españoles. Campeona de Europa y primera medalla española en el campeonato en el último año de carrera profesional, a los 33 años. Una espina clavada extraída justo a tiempo.

La ocasión era inmejorable. Un salto de 1,97m, cinco por debajo de su tope y el mismo de hoy, realizado la semana pasada en Santander, su ciudad, le valió a la altísima cántabra para plantarse como favorita en un campeonato del que se han borrado por lesiones o por los Juegos sus rivales más temibles. No estaba la croata Vlasic, ni las rusas Chicherova y Shkolina, tampoco la campeona olímpica belga Hellebaut ni la italiana Di Martino. Y por si fuera poco, la búlgara Veneva, la única mujer que podría inquietarle por su trayectoria, descarrilaba en 1,85 metros. Con las marcas sobre la mesa, la final se intuía de perfil bajo y así fue. A la rusa Gordeyeva le valió saltar 1,92 metros, la altura que es mínima olímpica B y que también firmaron otras cinco, para hacerse con el bronce. Pero una joven noruega de apenas 22 años decidió que esta iba a ser su tarde de idilio con el listón. Tonje Angelson igualó su mejor marca personal de este año, 1,95m, y tras dos nulos, la mejoró dos centímetros más arriba obligando a Beitia a otro salto de 1,97m una semana después. Las dos se estrellaron contra la siguiente altura pero un nulo de la nórdica en la tercera altura decidía a favor de una Ruth tan sobrada antes que se permitió pasar de 1,89m. Los gritos de la nueva reina europea se tuvieron que escuchar lejos. Hasta siete grandes finales de verano sin pisar el podio en una década ya dolían. Y Beitia se desquitó por todo lo alto.

La alegría de la saltadora frenó una catarata de malas noticias. La clasificación de Diana Martín con suficiencia y Zulema Fuentes-Pila, más problemática, para la final de 3000 metros obstáculos y la de Antonio Reina para la de 800m, junto a la mínima olímpica de Judit Pla en la final 5000m, 15.27.62 y 10º puesto (Lidia Rodríguez fue última) fueron los únicos momentos para celebrar. Tampoco se les podía pedir mucho más a Diego Cabello, que con 50,52s rozó su marca en las semifinales de 400 metros vallas pese a caer eliminado, o a Aauri Bokesa, a la que su mejor marca de siempre, 52,47s, no le sirvió para entrar a la final de la 400m. Kevin López y Luis Alberto Marco, pese a las esperanzas depositadas en ellos, no tenían marcas para acceder a la de 800m, aunque sí posibilidades. Dos errores tácticos, que encerraron al primero, pequeño entre gigantes, y frenaron al segundo cuando le adelantaron a falta de 200 metros, les alejaron de la carrera definitiva. Reina se manejó con más suficiencia.

Y en todo campeonato siempre están los que compiten por muy debajo de sus posibilidades. La mañana fue especialmente negra, rematada por la retirada de Marta Domínguez en 3000 metros obstáculos antes de llegar al primer kilómetro. La palentina se salió de la carrera cuando se resintió de una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda y llegará muy justa a los Juegos Olímpicos de Londres. Antes, ya Naroa Aguirre (4.05) y Anna Pinero (4.15) se volvieron a quedar a un mundo de la final de pértiga y después Lysvanis Pérez (16,24m) y Vicente Docavo  (14,28m) de la de triple salto. El último estuvo a dos metros y medio de su marca anual, uno más lejos que Úrsula Ruiz en peso (13º). Javier Cienfuegos se quedó a más de cinco en martillo (70,91m). Tampoco se esperaba más que su presencia en semifinales de 400m a Mark Ujakpor (47.27s) y Roberto Briones (47.56s), pero ni siquiera bajaron de 47 segundos, ni de Roberto Briones en 400m vallas, donde bajó de 51 segundos (51,66s). En la otra final con presencia española Concha Montaner, una clásica en el apartado de no rendir en las grandes competiciones, fue 11ª, por delante de una ucraniana con tres nulos y un pobre mejor salto de 6,26 metros, incluso peor que el de la calificación.

Los franceses lideran el medallero gracias al más ajustado de lo previsto triunfo de  Lemaitre en 100 metros (10.09) y el más sorprendente de Lesueur (6.81m) en longitud. La búlgara Veneva fue la reina de la velocidad femenina en 11,28s, la rusa Golovkina (15.11.70) se impuso en la recta final de los 5000 metros y en la gran ceremonia que para los finlandeses es la jabalina ganó el checo Vesely (83,72m). El bicampeón olímpico noruego Thorkildsen y el local Piktamaki, la esperanza del público, volvieron a quedar, como en el Mundial 2005, el mismo escenario, lejos de la victoria. No aprovecharon su oportunidad..


2 Comentarios

  1. olimpicotv dice:

    1,97, !5cm por debajo de su marca!!! Ruth cuando tiene su dia es una crack! pero en Londres debería dar ese salto de calidad!
    y lo de Naroa Aguirre es triste, una potencia que ha ido bajando y bajando… :s

Trackbacks/Pingbacks

  1. [...] La exigencia del atletismo mundial no entiende de recuperaciones milagrosas y sólo Ruth Beitia, que tendrá que saltar más que los 197 centímetros que le valieron el oro para [...]

Deja un Comentario