Rudisha y los polivalentes




El keniata iguala la mejor marca del año en los 800m con una exhibición de las de antes. La heptatleta holandesa Dafne Schippers firma en dos horas los récords nacionales de 100 y 200 metros y el decatleta estadounidense Ashton Eaton ya es sexto del año en 400m vallas. Yohan Blake vuelve a lesionarse.

Este sábado sí, el keniata David Rudisha marcó su territorio en los 800m, donde igualó la mejor marca mundial del año en los 800m, 1.43.34, el mismo tiempo que su compatriota Asbel Kiprop había marcado hace una semana en París. Sin embargo, Rudisha sabe que la marca Kiprop es un hecho puntual de un rival que no es tal, cuyo territorio son los 1.500m, donde el próximo viernes atacará en Mónaco el récord mundial de Hicham El Guerrouj. A Rudisha le queda su imperio, las dos vueltas a la pista de las que es plusmarquista y emperador, y donde hoy volvió a exhibir en Glasgow, novena cita de la Diamond League, una fortaleza que no se veía en él desde el mágico agosto de 2012 que le coronó. Sin el botsuano Nijel Amos, que corrió los 400m, donde quedó último, y lo derrotó en Eugene, y sin el etíope Mohammed Aman, Rudisha firmó hoy una victoria de verdad, que despejó sus dudas sobre su triunfo menos brillante en Nueva York. Ya en Europa, el keniata se colocó líder de la carrera por el Diamante y volvió a impresionar por su última vuelta,en solitario, muy lejos del resto ya sin su amigo Sammy Tanguy de liebre, al que no siguió en los primeros 400m, razón por la cuál no llegó a los 1.42 pretendidos.

David Rudisha celebra uno de sus triunfos. Foto de Popperfoto.

David Rudisha celebra uno de sus triunfos. Foto de Popperfoto.

En Hampden Park, escenario futbolístico que volvió a acoger atletismo con vistas a los Juegos de la Commonwealth que se celebrarán allí en unas semanas, con unas gradas con demasiados huecos y un tiempo típicamente británico, en dos días, la tarde del viernes y la siesta española del sábado, otros dos atletas destacaron por su brillantez en la versatilidad. Los combineros son, casi por definición, polivalentes, buenos en muchas pruebas y raramente destacados en una. Hay ejemplos de atletas que destacaron en una de ellas por encima del resto, y a partir de ahí construyeron su dominio en las demás. Más extraño es destacar también en pruebas que ni siquiera están en el programa de las combinadas. Lo demostraron en Escocia el estadounidente Ashton Eaton, plusmarquista mundial de decatlón y la holandesa Dafne Schippers, tercera del mundo en heptatlón el pasado agosto en Moscú. Sin combinadas en las que tomar parte, Eaton consiguió el viernes uno de esos segundos puestos que destacan más que la victoria en los 400m vallas. Ganó el puertorriqueño Javier Culson (48,37s), pero Eaton entró tras él en 48,69s, metiendo otro pellizco a su marca en la prueba en la sorprende este verano y colocándose sexto del año.  Más sorprendente aún lo de la europea, capaz de batir en cuestión de dos horas los récords nacionales de 100m (11.03s en la carrera B) y 200m (22,34s). Precisamente en la prueba de la curva, más allá de la victoria y la marca, su mérito consistió en derrotar a las mejores del mundo, Allyson Felix y Blessing Okagbare, estupefactas en meta ante la holandesa.

Dafne Schippers, ganadora de los 200m. Foto de Matthew Lewis.

Dafne Schippers, ganadora de los 200m. Foto de Matthew Lewis.

La velocidad fue protagonista también para mal, cuando Yohan Blake, lesionado todo el pasado año, volvió a sufrir un tirón en su muslo que lo llevó al suelo mediada la prueba de los 100m, que cerraba el viernes, cuando ya no estaba ni entre los destacados. Al final, el incidente es menos grave de lo que hizo pensar su salida de la pista en silla de ruedas, y parece que el jamaicano volverá a competir esta temporada. Mientras vuelve, y sin Gatlin presente, otros tomaron el testigo de bajar de los 10s de nuevo esta temporada. Su compatriota Nickel Ashmeade (9,97s) derrotó en la foto finish al estadounidense Michael Rodgers, ambos un segundo por delante del también jamaicano Nesta Carter (9.98s). En la carrera femenina, la trinitobagense Michael-Lee Ahye, con una técnica excéntrica que la hace mover más músculos de los deseables, batió (11.01s) a la jamaicana Shelly-Ann Fraser-Pryce, quien, pese a todo, dio la sensación de recuperarse poco a poco de su mal estado tras aguantar casi 80 metros en cabeza. Cerrando el cuadro de los más rápidos, otro centroamericano, Alonso Edward, se llevó los 200m (20,25s) por delante de Warren Weir.

Emoción en los obstáculos

Sin embargo, pocas emociones más fuertes que las vividas en los 3000m obstáculos, la otra prueba que arrojó una mejor marca del año de la mano gracias a la etíope Hiwott Ayalew (9.10.64), que además empata en la carrera por el Diamante con su ausente compatriota Sofia Assefa. Sin embargo, el mérito fue de la tercera en discordia, la revelación estadounidense Emma Coburn, quien, fiel a su estilo, marcó el ritmo y ejerció de liebre desde casi los primeros metros. Recuperando con su técnica impecable que le evita casi mojarse los pies en la ría lo que pierde en el llano ante las africanas, se mantuvo en la cabeza hasta el final, luchando palmo a palmo, paralelas en cada obstáculo, con la africana, que desplegó su mejor velocidad final y aprovechó su habilidad para coger la cuerda y complicar a la estadounidense la salida de la última ría. Aún así, Coburn batió el récord estadounidense (9.11.42), que de paso es continental.

Una tensión parecida despertaron los 5.000m, duelo de etíopes en el que Hagos Gebrhiwet (13.11.01) solo pudo con Yenew Alamirew al entrar en la última recta, después de seguirlo bastantes metros. Su fugaz última vuelta en menos de 54 segundos resultó decisiva. Menos a fondo tuvo que emplearse el keniata Silas Kiplagat para llevarse los 1.500m 3,32,83 con cierta comodidad, sin sufrir apuros en los últimos 100 metros, de una manera similar, la del dominio de la última recta, a la que mostró Ajee Wilson (1.59.68) para llevarse los 800m femeninos sin dar en ningún momento la sensación de crispación de las que, por detrás, luchaban por el segundo puesto que consiguió la cubana Rose Mary Almanza, bajando también de los dos minutos. En la versión más larga, los 1.500m, el primer triunfo holandés en esta reunión había llegado el viernes de Sifan Hassan (4.00.67) que derrotó otra vez a la sueca Abeba Aregawi, cuyas derrotas este verano han dejado de ser noticia. Lo que parecía un triunfo seguro en el Europeo de Zúrich para la nórdica, será una cerrada batalla entre las dos africanas nacionalizadas.

400m y vallas

Sin salir de la pista, en la prueba que la cubre una vez, Francena McCorory (49.93s) venció a la también estadounidense Sanya Richard-Ross en los 400m, misma prueba donde el botsuano Isaac Makwala (44,71s) derrotó al bahameño Chris Brown y al británico blanco Matthew Hudson-Smith, todos bajo los 45s. En las vallas femeninas, los locales no se conformaron con un puesto de honor. Elid Child (45.39s) no tuvo rival siendo la más regular entre obstáculo y obstáculo de principio a fin. Otro británico triunfó en las vallas. William Sharman (13,21s) aprovechó la ausencia del francés Martinot-Lagarde para triunfar en la mejor carrera de su vida sobre los 110m.v, donde el líder del año, el jamaicano Hansle Parchment, no tuvo su día (5º, a una décima). En la versión femenina, que mide diez metros menos, no hubo sobresaltos entre las norteamericanas. Ausente Harper-Nelson, Queen Harrison se desquitó de su segundo puesto en París para ganar (12,58s) por delante de Lolo Jones y la australiana Sally Pearson.

Si hubo un sector que flojeó en Glasgow fueron los saltos, a los que no ayudó ni el cartel ni la meteorología. Los polacos triunfaron en las pruebas verticales ausentes Lavillenie y las estrellas de la altura. Pawel Wojciechowski, el inesperado campeón mundial en Daegu 2011, ganó en pértiga (5,67m) empatado a su compatriota Piotr Lisek. En altura, victoria para una de los que han ingresado en la élite este año, Wojcieh Theiner, que la pasada semana pasó de los 230 centímetros en Katowice. En los horizontales, triunfaron los estadounidenses. El campeón nacional Jeff Henderson fue el único que brincó más allá de los ocho metros (8,21m) y Christian Taylor (17,36m). Las chicas no brillaron ni siquiera en la pértiga, la prueba donde había el mejor cartel. La brasileña Fabiana Murer cifró su victoria en 4,65m, misma marca que saltaron la griega Katerina Stefanidi y la cubana Yarisley Silva. La estadounidense Jennifer Suhr ni siquiera pudo con esa altura. Precisamente esa prueba la venció de nuevo la recuperada croata Blanka Vlasic (1,96m), quien no pudo esta vez con los 2,01m. En longitud, las chicas rozaron los siete metros. La estadounidense Tianna Bartoletta (6,98m) saltó seis centímetros más que la local Katarina Johnson-Thompson.

Derrota de Perkovic

En los lanzamientos, la gran sorpresa saltó en el lanzamiento de disco femenino, donde la estadounidense Gia Lewis-Smallwood (67,59m) derrotó a la hasta hoy imbatible croata Sandra Perkovic (66,30m). En peso, otro triunfo de un americano frente a un europeo. Resse Hoffa (21,67m) derrotó al alemán David Storl (21,38m). En la jabalina sí triunfó un teutón. Thomas Rohler firmó el mejor lanzamiento de su vida en el último intento (86,99m) confirmándose como una de las sensaciones de la temporada y acabando al final con el dominio del checo Vitezslav Vesely (85,23m). Peor le fue al doble campeón olímpico noruego Andreas Thorkildsen, último tras rendirse con cuatro nulos.

@Ismael_Prz

 

 


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