Puñetazo en la arena de Cáceres




  • Eusebio Cáceres luchará por las medallas en longitud tras hacer la mejor marca en la calificación al primer salto
  • Dolores Checa corre hasta la final de los 5000m y David Bustos es fulminado en la primera ronda de los 1500m
  • El irlandés Heffernan gana a los rusos los 50km marcha, donde Bragado vuelve a ser el mejor español: 12º

Llegó, vió y venció. Al menos, la batalla psicológica de la calificación. Eusebio Cáceres dejó unas sensaciones inmejorables en el momento de clasificarse para su primera final de un mundial en el salto de longitud. Partía casi de los últimos, cuando los mejores en el primer intento de la mañana, músculos fríos, rondaban los ocho metros. El de Onil se puso en el pasillo, se golpeó los gluteos, miró con tranquilidad, se dejó menos de ocho centímetros en tabla, dio tres patadas en el aire, se levantó, miró su huella y sonrió, entre la incredulidad y la superioridad. Directo a la final. 8,25m. Un salto que recordó a la califación del Europeo de Barcelona en 2010,  cuando despertó todas las expectativas y luego naufragó en la final. Era un Eusebio aún más joven. Ahora, antes de cumplir los 22 años, ya ha saltado este año sobre 8.20m con la regularidad necesaria para confiar en él. Lo demostró esta mañana, eficaz aún con problemas:  “Esta noche estaba resfriado y no he descansado bien, quiero darlo todo en la final. No pienso en la medalla; si llega bien pero sólo quiero disfrutar de estar allí”, dijo después.

Eusebio Cáceres. www.rfea.es

Eusebio Cáceres. www.rfea.es

Cuando el alicantino se volvió al hotel, los demás siguieron intentándolo. A nadie le sirvió tampoco el segundo intento. Sus dos grandes rivales sobre el papel, el ruso Menkov y el mexicano Rivera necesitaron apurar hasta el final. El local respondió con 8.11m, solo un centímetro más de lo necesario para pasar directo, mientras el mexicano fue repescado como quinto, con 8.04m. También habrá que tener en cuenta al sudafricano Mokoena, el tercero que pasó directo con 8.16m. Las medallas se juegan el viernes a las 17:30. Allí no estará el campeón olímpico, el británico Greg Rutherford, incapaz de pasar de 7.87m, pero sí otros ilustres que volaron muy alto hace unos años: el estadounidense Phillips, el griego Tsatoumas o el alemán Bayer. Pero Moscú parece de los nuevos jóvenes. Y ahí está Eusebio, que ha dado primero.

La seguda clasificación de la mañana fue femenina. La final de 5000m fue un premio para Dolores Checa, eternamente agradecida, como el resto de las corredoras de la segunda serie, a sus rivales de la primera, que estuvieron andando cuatro kilómetros y lo pagaron, todas menos las cinco primeras, con la eliminación. Sabedora de que el pase estaba en la mano a poco que aumentase el ritmo y que su velocidad final no es su fuerte, la valenciana tomó personalmente el mando y guió al grupo por la pista azul hasta casi el cuarto kilómetro. Entonces (9.26 los 3000m), con la carrera asegurada, se retiró a los cuarteles, al fondo del grupo, para que keniatas y etíopes se pelearan las primeras plazas. Tras el esfuerzo, llegó con el gancho, novena (15.43.73), pero todavía con veinte segundos de margen para estar en la final.

Sin aliento se quedan los 1500m en España. Como en Daegu, como en Londres, los hombres volvieron a no tener protagonismo. O mejor dicho, el único hombre vivo este 2013, David Bustos, el teórico nuevo valor en una prueba con larga tradición. El mallorquín se perdió en la última vuelta. “Me he tropezado en la última curva y me ha cortado el cambio. He estado a punto de caer y esto me ha descentrado”, justificó sobre sus últimos 200m. Pero un poco antes, en contrarrecta, ya había empezado su hundimiento. Después de correr la primera parte por la calle dos, consiguió colocarse en el centro del grupo, sin soltar la cuerda, para progresar al toque de campana. Y lo hizo, pero inexplicablemente pronto pinchó y acabó muy por detrás de lo que es capaz (3.41.69). Los keniatas, Kiprop, Kiplagat y Chepseba, dominaron las tres series. No quieren ni recordar los sustos olímpicos.

Oro irlandés

La única final de una jornada sin sesión vespertina en el ecuador del mundial dejó a Rusia sin copar todos los oros en marcha. Lo consiguió el irlandés Robert Heffernan de 35 años, un veterano que ya estuvo en los Juegos Olímpicos de Sidney tras tres horas, 37 minutos y 56 segundos. Se mantuvo la primera parte de la carrera en el segundo grupo, a poco segundos de los rusos Noskov y Ryzhov, a los que dio caza junto al polaco Sudol a mitad de carrera. Nadie más aguantó en cabeza el desgaste de los 50km, ni Sudol, sexto, ni Noskov, séptimo, ni el francés Diniz, retirado, que también lideró la prueba unos cuantos kilómetros. Hacia los 40.000 metros marchados, el irlandés se marchó sin oposición. Ryzhov se conformó con la plata y, por detrás, el australiano Tallent, otro clásico, escaló hasta la tercera posición.

Aunque para veteranos, Jesús García Bragado, que a los 43 años, en su undécimo mundial, el abuelo en Moscú, volvió a ser el mejor marchador español en 50km. A los 25 ni aparecía en las clasificaciones. Su chip debió apagarse. Pero Bragado revivió para las clasificaciones. En realidad, no se separó del debutante Claudio Villanueva, que terminó 18º en los mejores 50km de su vida (3.50.29), hasta los últimos seis kilómetros. Aprovechandose de los extenuados, Bragado escaló hasta la 12ª posición (3.46.44). También remontando, Jose Ignacio Díaz, que empezó muy atrás, llegó hasta el 34º puesto,  (3.58.26). No fue su mejor marcha.

JUEVES

07:40 Salto de altura Femenino Ruth Beitia
08:20 Peso Masculino Borja Vivas
17:05 4x400m Masculino España
18:20 3000m obstáculos FINAL Masculino Ángel Mullera

@Ismael_Prz


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