Makhloufi no entiende de jerarquías




El algerino sorprende en los 1500m, que vivió un gran fracaso keniata. Sally Pearson bate el récord olímpico en 100 metros vallas. Casañas, séptimo en disco en otro día de eliminaciones españoles

Los Juegos vivieron en el estadio otro de esas jornada para la sorpresa, que alumbra nuevos ídolos insospechados. Nadie apostaba por la victoria de Taoufik Makhloufi tres minutos y treinta y cuatro segundos antes del comienzo de la carrera de los 1500 metros, la prueba reina del mediofondo, sin españoles por primera vez desde Seul, la cita a la que remiten todas las estadísticas negativas del atletismo nacional. El algerino de 24 años nunca había llegado a una gran final, era un atleta más, de buena marca y poco curriculum. Su gran progresión este año le hacía un gran tapado. 1.43 en 800m en Porto Novo y 3.30 en Mónaco en los últimos dos meses. Pero los focos iban a otros sitio. Los tres kenianos se jugarían el oro después de bajar de los tres minutos y medio este año. Las carreras del dinero, las grandes reuniones, mataron su potencia. Kiprop, atrás desde el principio. No era una estrategia, era la realidad. Terminó último, justo por detrás de Chepseba. Kiplagat, séptimo y hundido al final, tampoco iba a salvar el honor. La promesa de Kenia de dominar todas las pruebas desde los 800m hasta el maratón, el imperio donde no se pone el sol, se destroza cada hora en Londres. Makhloufi arrancó poderoso, increíble, a falta de más de 200 metros y no paró. Seguía la estela de Morcelli. Por detrás, el estadounidense Manzano y el marroquí Iguider se repartieron las medallas. El que apostara por un podio así, puede ir despachando a su jefe.

Sally Pearson fue el otro nombre del día. Y eso que la meteorología, caprichosa, no la acompañó. Empezó a llover sobre Stratford segundos antes de la final de los 100 metros vallas. La australiana, perfecta, volando en liso y deslizándose en los obstáculos batió el record olímpico, 12,35 segundos para los libros. Las 14 centésimas que la separaban de la marca con telarañas de Donkova están cada vez más apuradas para la también campeona mundial. Lo que la lluvia se llevó. Harper y Wells, americanas, por cierto, completaron un podio de escándalo, 12,37s y 12.48s.  Menos épicas fueron las finales de disco, para el alemán Harting con 68,27m, seguido del iraní Hadadi y el estonio Kanter, y de altura, gran victoria del ruso Ukhov sobre 2,38m. El estadounidense Kynard y el catarí Barshim también subieron al podio de una prueba muy abierta.

Los españoles siguen sin brillar. Casañas no superó los 66m en la final de disco pero, al menos, se llevó un diploma, séptimo. El trío sevillano de los 800m volvió a demostrar su incapacidad para alcanzar las grandes finales mundiales y brillar en las europeas. En nada quedaron sus grandes marcas en unas semifinales salvajes, todas terminadas en 1,44. Difuminado Kevin López, al que de nada sirvió su gran marca en la Diamond League hace unas semanas, terminó sexto su serie, como Reina y Marco. López estuvo hasta la primera vuelta, Marco nunca y Reina ni eso ni todo lo contrario. Los tres acabaron igual, sofocados en la recta de meta, viendo los dorsales de los clasificados. Por la mañana ni Quiñonez en vallas, que al menos dejó la imagen deportiva ayudando a la estrella china Xiang, maldecido y lesionado en la primera ronda, ni Judith Pla, pese a su mejor marca en 5000m, ni Nora Aida Bicet, discretísima en jabalina avanzaron en Londres. Tampoco por la tarde Concha Montaner en longitud, y eso que entrar en la final fue barato. Pero Montaner siempre va por detrás. Sus 6,30 metros ya no sorprenden a nadie. La facilidad de Bolt, relajado para entrar en semifinales de 200m, tampoco.

 

 


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    1. [...] dos récords nacionales y tres marcas personales, una de ellas la del campeón olímpico algerino Taoufik Makhloufi, casi desaparecido la temporada pasada y de vuelta con unos excelentes 3,30.40. Continuó en los [...]

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