Los tacos vacíos de Moscú




PREVIA: Lesiones, sanciones por dopaje y hasta conflictos federativos dejarán a los Mundiales de Atletismo postolímpicos huérfanos de estrellas como Rudisha, Blake, Gay, Vlasic, Campbell, Ennis o Robles

Nada inquieta a Usain Bolt a cinco días de salir a por su primer título en Moscú, en los Mundiales de Atletismo que arrancan este sábado. Sólo su impaciencia le puede privar de la victoria, como ocurrió hace dos años. Sus rivales desaparecieron en una tarde, la del 14 de julio. El domingo negro de la velocidad. O mejor dicho desapareció Tyson Gay, el hombre que le hacía sombra por marcas (9,75s en 100m, 19,74s en 200m por 9,85s y 19,73s de Bolt) tras dar positivo en mayo. El campeón mundial en 2007 parecía renacido el año que cumplía 31 años, pero el laboratorio le sacó de Moscú. Al jamaicano Asafa Powell, explusmarquista mundial, le ocurrió lo mismo en los campeonatos de selección de su país en junio. Pero de la carrera por el mundial se apartó él sólo por no clasificarse. En los trials caribeños también faltó Yohan Blake, el joven de 23 años capaz de perseguir más de cerca a Bolt. Una lesión en los isquiotibiales sólo le iba a permitir participar en el hectómetro como campeón mundial, pero operarse no le dejará ir a Rusia.

David Rudisha, la baja más notable en Moscú.

David Rudisha, la baja más notable en Moscú. @JOKIN4318

No estará el subcampeón olímpico de 100 y 200m y tampoco los reyes del mediofondo en Londres, los campeones de 800m y 1500m. El keniata David Rudisha empezó compitiendo en mayo sin asombrar en cuanto a marcas. Después, una lesión de rodilla no ha permitido al plusmarquista mundial de las dos vueltas a la pista. El segundo en esa carrera, el botswano Nijel Amos también es duda. Rudisha el gran ausente en Moscú, con motivos más claros que el campeón olímpico del kilómetro y medio. El algerino Taoufik Makhloufi ya despertó todas las dudas en Londres cuando se retiró de los 800m para ganar con una suficiencia insultante en la prueba superior. Era el típico atleta que explotaba de repente. En 2013 sólo apareció perdido en la clasificación en Eugene en primavera y no se ha vuelto a saber de él. Se habla de una lesión inespecífica. Lo cierto es que tampoco estará en el mundial.

En el fondo, faltará por primera vez en una década el etíope Kenenisa Bekele. Desde que está el británico Mo Farah ya no es el rey ni en cinco ni en diez kilómetros, pero tiene la cuarta marca del año en la prueba larga tras ganar en Eugene. Aún así, no se ve preparado. Los jóvenes le han quitado el sitio, como a otros su propio país. Es el caso del veterano velocista Kim Collins, que no comparecerá pese a estar en la mejor temporada de su vida por no haber participado en las pruebas de selección de San Cristobal y Nieves. En otro país caribeño, en Cuba, también la federación y su estrella han chocado. Es el caso de Dayron Robles. El campeón olímpico de 110m vallas en 2008 compitió el 8 de junio en el Memorial Primo Nebiolo de Turín, en Italia, a título personal y la federación cubana le suspendió. Ahora intenta hacerlo con Mónaco sin éxito.

Ellas

La velocidad femenina también tendrá bajas ilustres provocadas por el dopaje. La doble campeona olímpica de 100 y 200 metros en Atenas 04, Verónica Campbell Brown, cumplirá castigo en forma de ausencia después de dar positivo por un diurético en junio. La campeona olímpica de la vuelta a la pista, Sanya Richards faltará por un motivo más noble: no consiguió la clasificación en los trials. Un caso de relajación postolímpica distinto a la lesión en la rodilla que impedirá la participación de Caster Semenya, la sudafricana subcampeona olímpica de los 800m, una prueba en la que faltarán también la campeona olímpica en 2008, Pamela Jelimo, y la líder del año de burundi, Francine Niyonsaba.

Volviendo al dopaje, faltará, como en los hombres, la campeona olímpica de 1500m, Asli Cakir, y su compatriota Gamze Bulut, que fue segunda en Londres. Son parte del grave problema de trampas que asola al atletismo turco, que afrontará Moscú con 31 nuevos atletas suspendidos.

Las lesiones se cargan más ilustres. La croata Blanka Vlasic pretendía recuperar su hegemonía en el salto de altura después de no estar en Londres. Con esa intención ha competido en más de media docena de reuniones esta primavera, pero se ha resentido de su larga lesión y ha preferido no arriesgar su carrera en Moscú. En la misma situación de duda estaba la británica Jessica Ennis, la ganadora del heptátlon en Londres, que también renunció a última hora. No será la única gran baja en las combinadas, también faltará la defensora de título ucraniana Tatyana Chernova. Una sangría que reclama nuevos campeones que hagan olvidar a los ausentes en el Luzhniki.


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