Lavillenie brilla hasta furioso




CRÓNICA: Al francés le anulan un salto sobre 6,07m pese a no caer el listón. Ganó, como Menkov en longitud, o Sintnicolaas en heptatlón, con la mejor marca mundial del año. Gran Bretaña se lleva los relevos, Rusia lidera el medallero y Suecia destaca en casa.

Si una imagen vale más de mil palabras, como dicen, la de Goteborg 2013 puede que sea la de Renaud Lavillenie tumbado sobre el tartán ante una nube de fotógrafos, rabioso, lamentándose, después de dar una patada a la valla del Scandinavium, que le anulasen su salto sobre 6,07m, en el que el listón de la pértiga no cayó, por un recoveco del reglamento. El francés, campeón olímpico, mundial y europeo, la estrella que aún no se ha cansado de competir en estos eventos en pista cubierta, ya tenía su victoria asegurada. Otto, también segundo en Londres, y Mohr, otro alemán, se habían quedado en 5,76m, un océano por detrás. Para entonces el enjuto pertiguista aún estaba empezando un concurso impoluto hasta 6,01m, lo que le iba a convertir en la estrella de los campeonatos, como ya lo fue de los últimos, en la capital de su país. Pero Lavillenie quería más. Ser el segundo hombre que más saltaba en la historia de la pista cubierta, por ejemplo, tras Bubka, el mito. Y a la tercera lo hizo, pero el listón rebotó y se asentó fuera de la plataforma que lo sostiene, enganchado, sin caer. Al menos quedó claro que la marca está en su cuerpo.

Lavillenie oro en pértiga. Phil Noble, Reuters.

Lavillenie oro en pértiga. Phil Noble, Reuters.

Al reinado de Lavinielle se suman otros notables, especialmente en los saltos. Menkov, por ejemplo, que emuló a su homóloga y compatriota Klishina, con la mejor marca del año, 8,31m en longitud, después de un duelo precioso con el local Torneus, feliz, ultramotivado ante su público desde su primer intento, 8,27m, al que Menkov rápido respondió con un centímetro más. El sueco batió por segunda vez el récord de su país, pero se quedó a una minucia del oro (8,29m). Ajeno a eso, el alemán Reif (8,07m) acabó robando el bronce al sueco Haapala. Más claro estaba lo del heptatlón, donde el holandés Sintnicolaas se acabó imponiendo con la mejor combinada en el mundo este invierno (6372 puntos) después de dos fantásticos triunfos en los 60m vallas y la pértiga, cuando se quedó solo en el Scandinavium. El francés Mayer (6297) terminó colgándose la plata con marca personal y Dudas, líder hasta el sábado, salvó, al menos, el tercer puesto (6099 puntos) y batió el récord serbio.

No rompe esas plusmarcas Portugal. Ahora que parece que los tiempos de Obikwelu, Gomes, o Évora han pasado, el país vecino encontró en Sara Moreira la única medalla en estos campeonatos en los 3000m. Al menos, fue de oro. Una victoria trabajada desde el principio, con la portuguesa en cabeza, primero en el grupo de seis, luego, estirando la cuerda hasta entrar sin rival (8,58 minutos). La joven alemana Harrer batió, dos segundos después, a la irlandesa Britton, Por la vieja estrategia de ir siempre en cabeza optó también el checo Maslak, vencedor de los 400m con récord nacional (45.66s). Por detrás, el otro favorito, el ruso Trenikhin, se encontró con tropezones en la curva, lo que le retrasó hasta entrar tercero. Finalmente, fue descalificado. El inglés Levine (46,21s) fue plata y el ucraniano Burakov (46,79s) bronce. Algo parecido al centroeuropeo ejecutó la británica Shakes-Drayton, oro en la prueba femenina, de gran nivel (50,85s, mejor marca mundial del año). Le siguió su compatriota Child (51,45s), que corrió los mejores 400m de su vida y la sueca Hjelmer (52,04s), plusmarca nacional. La ya veterana Meadows, la mujer con más palmarés de una prueba descafeinada, también apostó por la táctica del frontrunner en 800m, pero las lobas más jóvenes acabaron engulléndola en la última vuelta, sin que la británica tuviera respuesta. Nadie bajó de dos minutos. Ni la ucraniana Lupu, oro. Cerca llegó la rusa de turno Kotulskaya, plata, y la bielorrusa Arzamasova, bronce.

De más nivel fue la velocidad femenina, los 60 metros, donde cinco mujeres hicieron marca personal. Se impuso la bielorrusa Naimova con el mismo tiempo que la ucraniana Ryemyen (7,10s). El bronce se lo colgó la francesa Soumaré (7,11s), que sabía hacerlo mejor, como la alemana Sailer, sorprendentemente última, o la búlgara Lalova, fuera del podio. Menos revelaciones, aunque sí polémica hubo en los relevos, donde Gran Bretaña se impuso con autoridad en ambos casos. Las chicas, récord nacional y de los campeonatos en 3,27,56, por delante de Rusia y República Checa. Y los chicos, después de entrar primeros (3.05.78) por delante de Rusia y República Checa (gracias a Maslak), quedar descalificados porque Richard Buck pisó por dentro de la cuerda de la pista, sin que eso le beneficiase, volvieron al oro. Un carrusel de emociones. Las dos victorias en el 4x400m dejaron a Gran Bretaña segunda en el medallero con ocho medallas y 4 oros, sólo por detrás de Rusia (14 medallas, 4 oros), pese a llevar a Suecia un equipo de circunstancias. Los franceses sumaron los mismo oros que los de las islas y una medalla más, nueve. Ucrania, gracias a Lupu y Saladuha, fue cuarta sumando las mismas medallas que España. Los locales también tuvieron su merecido premio a unos campeonatos notablemente preparados: 6 medallas y un oro. Hace dos años solo se llevaron un bronce. Lo que es jugar en casa.


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    1. [...] recuerdo del año que termina quedan también el salto de 6.07m en pértiga frustrado del francés Renaud Lavillenie en Gotemburgo. El listón se quedó enganchado sin caer y los jueces no lo dieron por bueno. Su [...]

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