La fuerza de la costumbre




  • Beatriz Pascual termina sexta en los 20km marcha, el tercer puesto de finalista para España
  • Pestano y Casañas se atascan en la final de disco y Diana Martín es 11ª en la de 3000m obstáculos
  • Sergio Sánchez y Alemayehu Bezabeh se hunden en los 5000m

Beatriz Pascual es un reloj. En cada cita importante sabe marcar el ritmo necesario para llegar en el momento justo: las posiciones de honor. La marchadora barcelonesa volvió a ser sexta del mundo en los 20km marcha, una especialidad que alivia puntualmente los males españoles en otras pruebas. Es una experta en la posición, la misma que obtuvo en los Juegos Olímpicos de Pekin en 2008 y en los Mundiales de Berlin en 2009. Tras quedarse a una posición de los finalistas hace dos años, volvió al diploma olímpico, octava, en Londres el año pasado tras ser quinta de Europa en 2010. Una habitual de dar la cara. En Moscú, donde llegaba este año como la peor de las españolas, sin haber bajado de la hora y media, tiró de recursos -”ha sido una temporada complicada pero creo que mi experiencia me ha servido para alcanzar esta plaza”, reconoció después-para aportar el tercer puesto de finalista con la misma táctica que funcionó a López y Aguilar: ir de atrás hacia adelante.

Beatriz Pascual, sexta en marcha. Rfea.es

Beatriz Pascual, sexta en marcha. Rfea.es

La veterana italiana Rigaudo y la checa Drahotová fueron las primeras en lanzarse a la aventura, que nunca llegó a despegar al grupo de las favoritas, entre las que estaba Pascual, cerca pero siempre dos metros por detrás de Julia Takacs, el futuro de la marcha española, que terminó finalmente novena, tras marchar en los puestos cabeceros de ese pelotón. Las valientes duraron hasta que en el kilómetro 12 las rusas Lashmanova y Kirdyapkina, juntas como un pack hasta el ataque de la campeona olímpica a dos mil metros del estadio, se pusieron a su altura y decidieron descolgarlas. No perdieron las posiciones de privilegio, quinta la italiana, séptima la checa, pero cedieron ante el empuje de las chinas. Hong Liu aprovechó la descalificación de Sokolova en el estadio para colgarse el bronce cuando en el Luzhniki ya se celebraba el triplete ruso. Por delante, Lashmanova celebraba su primer mundial (1.27.08). Después de Ivanova y de Kanishkina, desde Londres el reino de la marcha es suyo. Un minuto y 54 segundos por detrás llegaba Pascual, la precisión, a punto para la mejor carrera de 2013 en el día D. 25 segundos más tardó Takacs y después de 1.31.43 horas llegaba en el 18º puesto la otra debutante, Lorena Luaces. La marcha femenina española volvió a dar la cara también en la capital del imperio de las andarinas.

La misma regularidad que Pascual mostraron los españoles en la final de lanzamiento de disco. El martes y 13 pareció para España el día de la marmota. Lo que ocurrió en la jaula ya estaba muy visto. Mario Pestano, que llegó este año con 65,79m y lanzó en la calificación 62,80m, no pasó esta tarde de 61,88m. Un campeonato en regresión para ser 12º y quedarse fuera de la mejora, algo que le ha pasado en sus cuatro últimas finales mundiales. La costumbre, vamos. Frank Casañas tenía una un poco mejor, pero se quedó a las puertas de la mejora, noveno, con los 62,89m de su segundo intento, que son 27 centímetros menos lejos que en la calificación y tres metros y 23 centímetros menos que su mejor intento del año. Otro clásico es ver al alemán Robert Harting rompiéndose la camisa y paseando su corpulento tronco desnudo bajo la bandera teutona. Lo hizo tras vencer con dos giros y gran autoridad la final con 69.11m, y tras batir al polaco Malachowski, otra bestia, 68,36m. El estonio Kanter, otro habitual, le valieron 65,19m para subir al podio. Una marca que un buen puñado de atletas, entre ellos los españoles han batido este año.

Otra costumbre ya es la competitividad de Diana Martín en los 3000m obstáculos. Se metió en la final cuando lo tenía difícil y en ella cumplió con creces mejorando su marca anual (9.38.30) y siendo undécima. Y no se conformaba: “me veía con fuerzas para luchar por esa octava plaza pero al final cuando han cambiado no he podido responder”, dijo después a la Federación. Más lejos no podía llegar al ritmo infernal que se corrió el primer kilómetro, en 3.01, un ritmo que solo soportaron las que lo pusieron. Keniatas y etíopes ya están aquí. Hace seis años, en el debut de la prueba en el calendario aún no habían llegado. Pero la final de Moscú demostró que no tienen rivales, y menos sin la campeona olímpica Zaripova. Aunque bajaron el ritmo en el segundo kilómetro, sólo cinco aguantaron hasta el final. Y ahí las keniatas Cheywa y Chepkurui, que ni pisan el obstáculo de la ría, aguantaron su primera y segunda posición ante el tirón final de la etíope Assefa en nueve minutos y once segundos.

Naufragio corriendo

La realidad de una mala temporada se chocó con Natalia Rodríguez, que ya no es la de hace dos años. Una semifinal terrible, en la que tenía a 10 atletas más rápidas que ella este año, la dejó fuera de juego en 1500m. La tarraconense ahora de rubio platino prefirió evitar los codazos a cola de un grupo en el que no cabía un alfiler. Así avanzó hasta que faltaron 450m, cuando intentó progresar remontando una cuesta dura por la calle dos, lo que la obligó a correr más metros toda la última vuelta. Pareció que aguantaba toda la contrarrecta los pellizcos que ejecutaba la sueca Aregawi, la favorita, pero a los 150m el empuje por la cuerda de la canadiense Van Buskirk mostró sus carencias. La clase no bastaba esta tarde. Natalia no tenía más cambios, se hundió en la recta cuando ya sólo la valía ser quinta porque la otra serie, la que llevó a la final con 17 años a la estadounidense Cain tras correr 200 metros de más por la calle dos en una carrera agónica, fue más rápida, y terminó octava (4.09.18).

Los españoles pasaron de puntillas por las series de 5000m, un territorio perdido hace tiempo a nivel mundial. Sergio Sánchez, brillante a veces, inconsistente otras, tuvo la mañana desastrosa en Moscú. Se descolgó desde bien pronto de todos los demás en su carrera y entró a duras penas (13.52.04), decimocuarto, tras unas horas de pesadillas. “No he podido dormir bien en toda la noche. He intentado activarme pero me he visto sin fuerzas”, contó después el leonés, que ya venía advirtiendo de su mal estado desde que llegó a la capital rusa. Luego pagó su cabreo con la prensa en Facebook. Después, entre el olvido, pasó Alemayehu Bezabeh por la segunda serie, donde nunca tuvo protagonismo. El atleta que fue pillado por la Guardia Civil cuando iba a hacerse una transfusión de sangre durante la Operación Galgo en 2010 y que abandonará definitivamente la pista acabó noveno (13.34.68), muy lejos del gran favorito, Mo Farah, que reguló en la última vuelta junto a su compañero de entrenamientos Galen Rupp para estar fresco para la final, después de haber tirado durante parte de la carrera. Mientras, los keniatas intentaban mostrar poderío, el que ahora no tienen los fondistas españoles.

@Ismael_Prz

 MIÉRCOLES (SOLO MATINAL)

06:30 50km marcha FINAL Masculina Chuso García Bragado, Claudio Villanueva, Jose Ignacio Díaz
07:40 5000m Femenino Dolores Checa
08:25 Salto de longitud Masculino Eusebio Cáceres
08:35 1500m Masculino David Bustos

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