Esquelas desde el tartán




El atletismo español empezó con una catástrofe, los doce atletas fueron eliminados, incluídos el 1500, el 3000 obstáculos y la longitud.

Esto es una crónica pero bien podría considerarse una necrológica. No da para nada mejor el debut del atletismo español en Londres 2012, el más desastroso que se recuerda en décadas. España superó ampliamente las expectativas. Nadie esperaba la fulminante eliminación de los doce atletas en competición. Nadie un pleno tan fatídico. No llegaba bien el medio centenar del generoso Odriozola a Londres, pero al menos se pensaba avanzar en las pruebas más  tradicionales, aquellas en las que llegaban atletas entre los doce mejores de las listas. Pero nadie se libró, la purga fue inexplicable, como si un malfario hubiera paralizado a los españoles. Incomprensible por qué Víctor García, bronce europeo hace un mes, no pudo terminar la prueba, por qué Abdelaziz Merzougui rozó los nueve minutos, una marca ya al alcance de alguna mujer y por qué el polémico Ángel Mullera terminó siendo el mejor de los tres después de caerse, imán de desgracias, y entrar moribundo. Tampoco se entiende por qué Álvaro Rodríguez entró 12º y desfondado en su serie –y aún así le faltó poco para entrar por tiempos-, y David Bustos y Diego Ruiz tampoco fueron capaces de acabar entre los seis mejores con marcas cómodas para hacerlo, por qué Cáceres no se acercó a los ocho metros de forma regular en longitud y por qué Meliz se retiró.

Ni hablar ya de aquellos que tienen las opciones difíciles pero ni siquiera se acercan a sus marcas, la manera más fácil de sorprender. Veáse Aauri Bokesa en 400m, Borja Vivas en peso y Patricia Sarrapio en triple salto, a medio metro de la campeona juvenil española en el Mundial junior, Ana Peleterio. Comparaciones odiosas. Más salvable fue lo de Javier Cienfuegos en martillo, aunque tampoco entró en la final. Y mañana puede seguir la pesadilla. Se disputan los 20km marcha masculinos y España llega por primera vez en dos décadas sin opciones de medalla. España regresa a finales de los años 80. Desde Seul no hay una final olímpica de 1500m sin españoles. Ahora no estarán ni en semifinales.

La jornada inaugural repitió las costumbres de Pekin. Tomas Majewski (21,89m) repitió título olímpico en peso para Polonia y Tirunesh Dibaba le emuló  para Etiopía en 10.000 (30.20.75). Dos grandes de la pista. En los 100m femeninos también se prevé una gran batalla. En la primera ronda, seis mujeres bajaron de 10 segundos.


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