El vértice de Gotemburgo




PREVIA: Ruth Beitia, Ángel David y Natalia Rodríguez y los mediofondistas buscan repetir, al menos, las cuatro medallas de hace dos años en el Europeo en pista cubierta de Suecia de este fin de semana. Lavinielle será la estrella en un campeonato con sólo ocho medallistas olímpicos.

Ruth Beitia, la capitana, parece convencida del punto de inflexión, del antes y del después que el Europeo bajo techo que arranca mañana –a las 19:00 de hoy, en realidad, con la calificación del peso masculino y Borja Vivas como previa- en Gotemburgo (Suecia) marcará en el atletismo español. Lo dice todo una veterana que lleva ocho años aspirando a medalla en cada cita y comparece en su favorita: Ha subido al podio en las últimas tres ediciones y es favorita para volver a hacerlo este fin de semana. Si lo que ocurra en la segunda ciudad sueca cambiará el panorama tras unos Juegos Olímpicos desastrosos y unos resultados cada vez peores está por ver. Pero Gotemburgo parece, al menos, el vértice de algo. El triángulo que une el pasado con el futuro. Allí se celebraron en 2006 otros Europeos, estos al aire libre, claramente marcados en los papeles que Eufemiano Fuentes tenía en la redada de la Operación Puerto que ahora se juzga. Una anotación aún sospechosa que relaciona a algún atleta español con el dopaje, asunto todavía sin ventilar.

Borja Vivas, primer español en competir esta tarde. Foto La Opinión de Málaga/EFE

Borja Vivas, primer español en competir esta tarde. Foto La Opinión de Málaga/EFE

De atrás hacia adelante, el futuro se dibuja junto a las playas de Río de Janeiro, donde Ramón Cid quiere sentirse satisfecho por haber hecho lo posible en los Juegos de 2016. El ciclo hasta allí empieza en Suecia de la mano del nuevo director técnico, el aire nuevo, que ha compuesto la lista intentando mantener unos criterios más estrictos de participación. Odriozola, que conecta demasiado con ese pasado, que no parece mostrar demasiadas ganas de investigar retrospectivamente, sigue al mando del atletismo pero, al menos, ha delegado las funciones estrictamente técnicas. Como la Federación no entiende cambios radicales, alguna vieja costumbre ha vuelto a aparecer. De los 19 atletas que realizaron la mínima, la magra convocatoria ha engrosado hasta los 27. El punto medio, de nuevo, pues a las últimas citas (Turín 09 y París 11) fueron 35. Como el atletismo tampoco es proporcional, pese a la merma, de participantes y de dinero, repetir los cuatro metales –tres españoles entre los tres primeros de las listas de este año- de la última cita parece factible, y llegar a los 11 finalistas –diez españoles están entre los ocho primeros del ranking- tampoco se antoja imposible. En la línea de salida hacía el podio, los habituales, mediofondo y Ruth Beitia, y una novedad: Ángel David Rodríguez, el Pájaro de Móstoles, es tercero en los 60m tras un invierno extraordinario y podría convertirse en el primer medallista español en velocidad si su reciente lesión no le ha afectado demasiado, una presea que bien puede ser la cien desde que el Europeo es tal –las cuatro primeras ediciones fueron Juegos Europeos-, pues España suma 98. Su final, el sábado a las 18:40.

Poco antes, a las 18:05, Natalia Rodríguez pretende asaltar el podio desde la segunda teórica posición en los 1500m. Isabel Macías le seguirá de cerca en una prueba en la que sólo la sueca Aregawi, una sensación, se plantea inexpugnable once segundos más rápida que el resto. La tarde podría ir de veteranos, pues tampoco es un novato Juan Carlos Higuero, que ama –y el triángulo vuelve a tomar sentido- el Gotemburgo que en 2006 le vio ganar dos medallas de bronce en el estadio Ullevi y afronta los 3000m (final, sábado a las 18:20) con un claro favorito, el azerbayano Ibrahimov, y una legión de franceses contra los que luchar. Además de generación y capitanía, Higuero y Beitia comparten número de participaciones. En su sexta, la cántabra solo tiene por delante a la italiana Trost, sensación de la temporada, en el camino hacía el oro en salto de altura (domingo, 16:40). Entre los jóvenes sin mínima repescados para tomar contacto (Samuel García, Ujakpor, Okutu, Alaíz, Bellido o Bokesa) y los veteranos que ya conocen Goteborg y aspiran a volver al podio, está la generación intermedia. Kevin López y Luis Alberto Marco, que conocen las medallas en el indoor continental, tendrán que superar a los británicos y al polaco Kszczot. Poco importan las listas. Están todos en un segundo en los 800m (domingo, 11:30). Un poco más arriba, en los 1500 metros (domingo, 18:00) puede que la tiranía española de antaño ya sea historia, pero el jovencísimo David Bustos bien vale una medalla, sin que Álvaro Rodríguez y Arturo Casado, más lentos este invierno, queden del todo descartados en una carrera táctica.

 Lavinielle, la estrella

Con la resaca olímpica aún vigente, el Escandinavium no se va a convertir en una constelación de estrellas en la tercera cita del Europeo que acoge. El francés Renaud Lavinielle buscará su tercer oro consecutivo en pértiga, la prueba de más nivel, la única en la que comparece el podio de Londres, con los alemanes Otto y Holzdeppe intentando dar la sorpresa. Su homóloga Isinbayeva hace tiempo que se borró de este tipo de citas, como han hecho Ivan Ukhov en altura, Greg Rutherford en longitud, Thomas Majewski en peso o Mo Farah en 3000m. Después de ser campeones olímpicos, Gotemburgo les sabe a poco. Pertiguistas incluidos, solo ocho medallistas el pasado verano viajarán hasta Suecia. Una oportunidad para aquellas nuevas figuras que quieran empezar a caminar firmes hacía Brasil. Rusia, con los suplentes, tendrá difícil alcanzar las 15 medallas con las que se impuso hace dos años en París. Dobles números esos, que España alcanzó entre 2002 y 2005, Viena y Madrid, con 10 y 12, respectivamente, y ahora son una utopía. Ahora se cuentan finalistas como antes se contaban medallas. También escasean los recursos y las reuniones atléticas en España. Nuevos y humildes tiempos.


Deja un Comentario