El atletismo español atenúa su crisis




  • El relevo 4x100m bate un récord de España de 1997, pero se queda a las puertas de la final: 38:46s 
  • España cierra el mundial 17ª del mundo con dos bronces de un joven y una veterana y otros tres puestos de finalista.
  • Hortelano, Cáceres, López o Takacs ilusionan de cara al futuro

Un récord de España en equipo para poner colofón a Moscú 2013. El del domingo no fue un mal epílogo español al Mundial en el que subió dos veces al podio, una más de lo esperado, una más que hace dos años, algo tangible tras el cero olímpico. La marca la pusieron en las tablas Eduard Viles, Sergio Ruiz, Bruno Hortelano y Ángel David Rodríguez. 16 años después despierta la velocidad, con un registro en el relevo 4x100m que puede durar menos si el joven equipo español sigue en progresión. 38.46s que se imaginan mejores con un cambio más eficaz entre Hortelano y el Pájaro y rebaja 14 centésimas la marca de 1997 y que, como contrapunto cruel, tuvo el noveno puesto. España, cuarta en su serie tras británicos, jamaicanos y trinitobagenses, se quedó a sólo cinco centésimas de entrar en la final del Mundial. La puerta la cerró Holanda en la segunda serie, con un equipo plagado de caribeños de Curacao, que privó a los velocistas nacionales de sumar el sexto puesto de finalista para España, el punto que más ha decepcionado a Ramón Cid en Moscú, que esperaba alcanzar mínimo los siete.

Bruno Hortelano, dos récords de España en tres días. EFE

Bruno Hortelano, dos récords de España en tres días. EFE

El 31º puesto en el medallero, dos bronces, como Serbia, mejora en la clasificación por puntos, que le da a España 24, lo que supone ser 17ª potencia mundial y 8ª europea, unas posiciones en las que se ha movido en las competiciones en los últimos años y que mejoran el nivel reflejado en Daegu, donde sólo se estuvo en dos finales, y de Londres, con cuatro finalistas. Ya llueve menos sobre el atletismo español, que asumido su momento de depresión, el final de su época dorada a principios de siglo, y con una oleada de recortes tras Londres, ha dado la cara dentro de lo posible en el Europeo en pista cubierta de marzo y en el Mundial. En Moscú hubo además de los cinco finalistas siete atletas, incluido el relevo, entre el 9 y el 12 del mundo, lo que aleja el naufragio. “No estamos muertos”, anuncia ufano Cid, en el mando técnico de la Federación desde este año, que ve una actuación positiva con “sensaciones buenas y malas” y destaca el rendimiento del equipo femenino, tres finalistas de diez, una selección corta pero competitivo.

Los dos bronces de una veterana camino de la retirada, Ruth Beitia, y de un joven que llega, Miguel Ángel López, mostraron el ying y el yang del atletismo español, en plena renovación de figuras. Moscú fue ilusionante en ese aspecto. A López se sumó Cáceres, cuarto del mundo, al que se le adivina un futuro espléndido, Takacs, novena en marcha, o las figuras del relevo, con Ruíz y Hortelano y sus dos récords españoles a la cabeza. Todos tienen menos de 25 años, algo más jóvenes que Beatriz Pascual y Alessandra Aguilar, las dos finalistas veteranas. Volvió a aportar la marcha, mejoró la velocidad y se hundió el mediofondo español, que ya no tiene la palabra a nivel mundial. Se esperaba más de Kevin López, David Bustos o Sergio Sánchez. Con ellos también se cuenta para un futuro que después de nueve días en la capital rusa parece menos negro.


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