Cuando Jamaica era Liliput




  • Shelly-Ann Fraser-Pryce, la velocista más baja, machaca a todas en los 100m femeninos con 22 centésimas de ventaja
  • Día de sorpresas: Holzdeppe derrota a Lavillenie en una pértiga de infarto y Fajdek a Pars en martillo
  • David Oliver se impone en las vallas, Ourougu vuelve al oro en 400m y Adams machaca en peso

A mitad de carrera, ya estaban todas persiguiéndola. Shelly-Ann Fraser-Pryce, un guión en su apellido más por su matrimonio, es una pequeña bala en los 100m femeninos. En el Luzhniki brilló más que nunca la doble campeona olímpica para conseguir su segundo mundial. Con 10,71s hizo la segunda mejor carrera de su vida en la final de las zapatillas rosas -todas las llevaban-. Es la cuarta mujer de una historia manchada y matada por Florence Griffith-Joyner y sus marcas inalcanzables y Marion Jones y sus títulos sucios. Con menos focos que Bolt, su superioridad en el hectómetro resultó más evidente en Moscú. Los dos sólo tienen en común la nacionalidad. A Fraser-Pryce la distingue todo del tallo jamaicano. Él, altísimo, necesitó el domingo 41.5 zancadas, diez menos que ella, la más pequeña de las grandes velocistas, 1,52m de pura velocidad, para adelantar a todos en la final. Por ello él, 43 centímetros más, se despliega mejor en los 200m, donde ella sufre más, a pesar de ser campeona olímpica. Su altura le impide la versatilidad boltiana, pero le vale para ser la reina de los 100 metros con un estilo totalmente opuesto.

Shelly-Ann Fraser-Pryce

Shelly-Ann Fraser-Pryce

Fraser-Pryce no tuvo ningún problema en los primeros apoyos. Fue de las peores en los tacos, pero en un suspiro estaba erguida. Todo potencia, zancada cortísima y frecuencia de infarto, no tuvo rival. Se terminaron las photo finish de los últimos años en la velocidad femenina. La pequeña gacela les sacó un mundo, pero no relajó al final. Entró en la meta 22 centésimas por delante de la costamarfileña Ahouré, una distancia que ya hubiera querido para sí ayer el astro. Un rayo rosa, como su pelo postizo que pasea como un suspiro. Por detrás el nuevo talento estadounidense, Gardner, la mejor en los tacos, se quedaba fuera de la medallas en la calle 1 tras una salida espectacular. Fue la última mujer en ver a Fraser-Pryce. La experiencia siguió siendo un grado para Carmelita Jeter, la defensora del título, la única mujer viva deportivamente más rápida en la historia que la jamaicana, que en horas bajas sacó lo mejor de sí -ya en la semifinal- para conseguir el bronce (10.94s) y se quedó a una centésimas de la plata  de Ahouré. La gran derrotada fue la nigeriana Okagbare, que no sumará los 100m a su lista de medallas inaugurada ayer con la longitud.  Terminó sexta y crispada.

El hectómetro fue la marca y la pértiga la sorpresa. El primer gran golpe de lo inesperado en Moscú. Nadie apostaba por una derrota del francés Renaud Lavillenie, hiperactivo esta temporada, en la que ha tenido alguna tarde para olvidar que ha repuesto con grandes actuaciones, la última hace dos semanas en Londres, donde se fue por encima de los seis metros, la barrera que separa a los grandes de los mitos con la garrocha entre las manos. Los más optimistas esperaban lo mismo en la gran cita, pero al galo le salió una tarde rana. No fue buen presagio la temprana eliminación de su hermano pequeño, Valentin. Malos augurios para los Lavillenie, la familia más pertiguista del mundo -tienen un foso en el jardín-. El mayor tampoco debutó bien: nulo en 5.65m cuando los alemanes no fallaban. Pero Renaud, sobrado en el salto válido, se vio confiado para saltarse una altura, como el alemán Holzdeppe, tarde de gloria, a la postre campeón. En los que faltaban en los 5,75m se vio la lucha final. Batalla psicológica. Siete centímetros más arriba el francés volvió a errar. Y los demás no. Se mascaba la tragedia, pero se confiaba en la competitividad del campeón olímpico. Otros siete, 5,89m, sirvieron para limpiar a los cinco supervivientes, el alemán Mohr, quinto, el estadounidense Walker, cuarto tras tirar el listón con los pies, el también teutón Otto, que lo derribó con las rodillas para ser bronce. Era un duelo entre el alemán negro de 23 años y el francés blanco de 26. Y como momento cumbre falló. No era la tarde de Lavillenie, que ha pasado esa altura seis veces este año. Tres nulos de ambos, que hicieron muy feliz a Holzdeppe, con un concurso limpio hasta entonces. Mientras, el francés aplazaba otros dos años su primer título mundial al aire libre, su ya competición maldita.

Tampoco esperaba el húngaro Krisztian Pars, otro campeón olímpico en la cuneta, su derrota en el lunes moscovita. Atascado, no mejoró su primera tentativa de 80,30m. Cuatro giros con el martillo que pudieron ir más lejos. Se colocó líder, pero el alivio le duró un minuto. Apareció el polaco de las gafas y la cara de estudioso de 24 años, Fajdek, para hacer la mejor marca de su vida, y de paso del año, en su primer mundial. Hace dos temporadas no era nadie, pero eso poco importó en el Luzhniki, donde colocó el martillo a 81.97m, algo a lo que el veterano Pars no tuvo respuesta. El checo Melinch coronó una notable temporada con un bronce (79.36m) en el tercer intento, a la par que el ruso Litvinov, segundo del ranking, se hundía sin explicación hasta el undécimo puesto.

Un armario sobre las vallas

Tras las semifinales, la final de los 110m vallas se presentaba como el reto del local Shubenkov ante cuatro estadounidenses. El viejo enfrentamiento del deporte entre rusos y americanos, aunque no en esta prueba, donde los exsoviéticos nunca tuvieron tradición. El atrevido blanco no los derrotó a todos pero les privó de un triplete más que posible. No salió bien, pero fue el mejor en la parrilla. Por delante, David Oliver, el armario, las espaldas más anchas de la final y de media Norteamérica, no dio opción en 13 segundos exactos, la marca referencia que sigue maldita para bajarse esta temporada. El más rápido entre las vallas y sobre ellas, ni un tropezón. Por la calle nueve, Ryan Wilson aceleró a la plata (13,13s) mientras el ruso se aprovechaba del tropezón de Jason Richardson. Más inexplicable fue lo del plusmarquista mundial, Aries Merrit, sólo grande ante los retos olímpicos. Como Lavillenie, el Mundial no es su negocio. Aún conoce el sabor de las medallas de la IAAF.

Algo de costumbre tiene la británica Ohurougu, campeona hace seis años, que volvió a conocer lo más alto de un podio de infarto, que reunió a las tres mejores del año en los 400m. Fue la venganza perfecta de Londres, los Juegos en casa. Venció por la cabeza, metida ante la célula de meta en el mismo tiempo, 49,41 -récord de Gran Bretaña- que la botswana Montsho, ya algo relajada después de ir en cabeza toda la recta. Ohurougu salió regulando y consiguió apretar hasta la victoria final cuando el ácido láctico empezaba a derrotar a la campeona olímpica. Pero la más veloz del último tramo fue la rusa Krivoshapka, una bala por la calle uno ante su afición, que sigue dejando el estadio medio vacío.

Si la vuelta a la pista fue el oro más competido, el peso femenino era el más cantado. La neozelandesa Valerie Adams, también campeona olímpica, agarró su cuarto mundial. Su dominio es total. Mandó desde el primer intento, 20.41m y se dedicó a escalar, 20,46m y 20,88m para luego relajarse, un nulo, y volver a la carga, 20,76m y 20,32m. Campeona por pesadez. Era la única del año en superar los veinte metros, y por si no quedaba claro, en la final lo hizo cinco veces. Sólo al final, en el sexto, la alemana Schwanitz sacó orgullo por el resto con 20,41m, la mejor marca de su vida, que le valieron la plata. El bronce ya iba a estar más barato: 19.95m de la china Gong. Mientras, en el heptatlón tras la primera jornada y cuatro pruebas, la ucraniana Melnichenko está líder por regularidad. No ganó ninguna prueba, aunque fue segunda en las vallas. No se puede relajar. La holandesa Schippers y la estadounidense Day están al acecho, y ninguna tiene seguras las medallas.

@Ismael_Prz


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    1. [...] que coronaran el Mundial, no faltaron las memorables actuaciones de los jamaicanos Usain Bolt y Shelly-Ann Fraser-Pryce, el gigante y la pequeña, triples oros en 100m, 200m y el relevo 4x100m, nombrados mejores [...]

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