Beitia salta a la cuarta final mundial




  • 1.92m le sirvieron a la cántabra para entrar en la final de salto de altura
  • Ángel Mullera terminó undécimo en la final keniana de los 3000m obstáculos
  • Borja Vivas en peso y el relevo 4x400m quedaron eliminados

España espera a Eusebio Cáceres en la segunda parte del Mundial de Atletismo de Moscú. Y hasta que el de Onil empiece a saltar en la final de longitud este viernes a las 17:30, vivió una jornada de tranquilidad, con solo cuatro participaciones y poco que decir internacionalmente. Después del viernes de Cáceres, la gran llamada al protagonismo es Ruth Beitia, que el sábado afrontará su cuarta final mundial de salto de altura, después de quedarse fuera de la de Daegu hace dos años. Tras el accidente en Corea, una mala temporada, la espigada cántabra resurgió de sus cenizas para rozar el podio olímpico y ser campeona europea al aire libre y en pista cubierta este mismo invierno. En Moscú sube el nivel de las rivales y baja levemente el suyo, después de que este verano no pasara de 1.95m. Suficiente para acceder a la final con la comodidad acostumbrada. 1.83, 1,88 y 1,92m a la primera fue el corto camino de Beitia. Con ella, en 1,92m, entraron sin problemas todas las candidatas, las rusas Chicherova, Gordeeva y Shkolina, la sueca Green, la italiana Trost o la estadounidese Barret, que fue la única que pasó problemas de adaptación en la primera altura. Después, resolvió fácil. Fue el único detalle que dejó la calificatoria, que no resolvió nada sobre las medallas de la altura femenina.

Ruth Beitia pasa el listón de la altura. Foto de RFEA.

Ruth Beitia pasa el listón de la altura. Foto de RFEA.

A la tarde le esperaba una final, la de 3000m obstáculos, antes territorio propicio para los sueños españoles, ahora lugar de esperanza para alcanzar un cuarto finalista que no se logró. Estaba el polémico Ángel Mullera, quizá el atleta nacional del que más se habló en Londres por unos supuestos correos en los que pedía información sobre productos dopantes. La historia nunca se resolvió y el catalán se plantó en la final de Moscú con la esperanza de remontar posiciones. Así empezó, retrasado, penúltimo por la cola, a pesar de que el ritmo impuesto por los keniatas, siempre en cabeza, no era demoledor. Pasaron en 2.45 minutos el kilómetro, tranquilos, y tardaron un segundo más en cubrir el segundo. Pero Mullera, justo antes de ese paso ya se había cortado. No soportó la aceleración progresiva de los africanos, que hieren sin parecerlo, machacan en silencio, sin grandes exhibiciones. Su ritmo sólo lo aguanta desde hace años el francés Mekhissi-Bennabad, que jugó sus cartas a 250m. Pero la experiencia del veterano y bailarín Ezequiel Kemboi iba a ser suficiente para ganar su tercer mundial consecutivo con un último kilómetro once segundos más rápido. Salió encendido de la ría y sólo vio la meta. Por detrás, el francés pagaba su ataque siendo superado por la sensación del año, el joven Conseslus Kipruto, antes del último obstáculo de la recta. Cuando ya estaba todo repartido, llegó Mullera, undécimo con una marca a su altura (8.20. 93), aunque sin mejorar el tiempo de la semifinal.

Borja Vivas volvió a experimentar el desastre en una gran competición en el lanzamiento de peso. Tras lanzar a comienzos de junio 20,61m, lo que le llevó a competir con la élite mundial en la prueba de Roma de la Diamond League, no ha vuelto a pasar de los psicológicos 20m, una distancia que quería sobrepasar ya como costumbre. En la mañana de Moscú, el malagueño se quedó muy lejos de conseguirlo. Empezó con 18.95m que no le valían para nada, arriesgó en el segundo para subir un metro y acabó haciendo un nulo y, al final, en el tercero, se bloqueó y sólo le llegó el brazo a 18.97m, tan inútiles como alejados de su objetivo.  ”Una pena no ponerle la guinda a una magnifica temporada. Hoy no fue el día, por mas que lo intente”, explicó escueto. Terminó 23º en una calificación donde volvió a asustar el estadounidense Ryan Whiting, el favorito para todos.

España compitió en equipo en el relevo 4x400m. Las series eliminatorias iban a ser una montaña casi imposible de escalar para el equipo nacional, que volvía a un mundial ocho años después. La realidad fue implacable, aunque al menos se cumplió el objetivo mínimo de mejorar la marca: 3.04.07, a casi tres segundos del récord nacional de hace doce años. De ellos tiró Samuel García en la segunda posta, donde recogió el testigo de Roberto Briones en última posición, entró séptimo a la calle libre, remontó por dentro hasta la sexta posición, antes de entregar a Mark Ujakpork, que se puso quinto en la fila india, aunque lejos del dominio de los cuatro primeros, con jamaicanos y británicos inalcanzables. En la temible vuelta final, a Pau Fradera, el cuarto hombre, le superó el bronce en 400m, el dominicano Luguelin Santos, con una recta final insuperable, aunque aguantó el tirón del nigeriano Salihu. Una sexta posición que supone el mejor tiempo del año, pero que no sirve para acercarse a la élite de la vuelta a la pista, con Jamaica, Estados Unidos, Gran Bretaña, Bélgica, Australia, Trinidad y Tobago, Brasil y Rusia en la final.

 VIERNES

08:35 200m Masculino Sergio Ruiz, Bruno Hortelano
17:30 Longitud FINAL Masculino Eusebio Cáceres
18:45 5000m FINAL Femenina Dolores Checa

@Ismael_Prz


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