Atletismo 2012: Furor en Londres, decepción en España




RESUMEN: Los Juegos Olímpicos coronaron a Bolt, Rudisha, Farah o Felix, estrellas de una temporada desastrosa para el atletismo español

El atletismo tendrá motivos suficientes para guardar 2012 en su libro de oro. No era una previsión difícil, con los Juegos Olímpicos de Londres coronando la temporada la primera semana de agosto con las gradas siempre llenas y con muchas estrellas por brillar. A fe que lo hicieron. La semana en la capital británica no decepcionó a nadie. Usain Bolt, el jamaicano, colosal, brillante, inmenso, superlativo una vez más,  legendario, como el mismo dijo, tras volver a ganar, como en Pekin pero esta vez exigido por Blake, los 100, 200 y 4x100m, aunque solo en esta última hubo plusmarca, continua siendo el icono de este deporte desde su irrupción fulgurante en 2008, aunque en Stratford tuvo  que compartir honores con otros atletas capaces de hacerle sombra en lo deportivo: David Rudisha, el keniata, quién impulsó la carrera de 800 metros más rápida de la historia dejando el récord mundial más cerca de los cien segundos en plena final olímpica; Mo Farah, profeta en su tierra, heredero del imperio del fondo de Bekele, campeón olímpico en 5000 y 10000 a los 29 años, tras una década en la élite, su gran momento, o Allyson Felix, la estadounidense, para la que Londres también fue definitivo. Venció, por fin, en los 200 metros y fue fundamental en los triunfos de ambos relevos, el 4x100m rompiendo un récord de 27 años. Otro nombre queda suelto. Renaud Lavillenie, el francés, no batió récords ni ganó más que la pértiga, pero ha sido el único atleta capaz de ganar las tres grandes competiciones del año: Mundial en pista cubierta en Estambul, Europeo al aire libre en Helsinki y Juegos Olímpicos.

David Rudisha, campeon olimpico y plusmarquista mundial de 800m. Foto de Selligpau.

David Rudisha, campeon olimpico y plusmarquista mundial de 800m. Foto de Selligpau.

Estados Unidos dominó el medallero atlético (29 medallas, 9 oros), como ya hiciera en el mundial indoor de marzo, marcado por las ausencias, por delante de Rusia (18, 8), Jamaica (12, 4) y Reino Unido (6,4), que despegó en casa con Farah, Rutherford en longitud y Ennis en heptátlon. Kenia fue una de las grandes decepciones. Pese a sus once medallas y a Rudisha, se esperaba su dominio en los 1500m y en el maratón masculino, donde ganó un ugandés, al que no le importó que las 27 de las 50 mejores marcas del año fueran de atletas kenianos  -las otras son etíopes-. Y hablando de cronómetros, los Juegos vieron cuatro récords (800m masculino, 4x100m masculino y femenino y 20 km marcha -Lashmanova-), uno menos que en Pekin, a los que se añadieron durante el año el de 110m vallas de Aries Merrit y el de Decatlon de Ashton Eaton. Tres más que en 2011. La cita olímpica se notó también en las mejores marcas del año en cada prueba. Los chicos se pusieron especialmente las pilas de cara a Londres. En 17 de las 24 pruebas 2012 llegaron más rápido, más lejos y más alto. Ellas mejoraron en 11.

España, un año para olvidar

El discutible cambio de calendario, con un Europeo al aire libre a poco más de un mes de los Juegos, salvó a España de no tener un vacío en sus vitrinas. Aunque Helsinki, en junio, tampoco fue una cita que celebrar, Victor García, David Bustos, Luis Felipe Méliz y Ruth Beitia subieron al podio. Escaso bagaje en la competición que antes era el mejor granero español. La última, además de ganar por fin el oro continental, estuvo cerca de dar la campanada en Londres, pero volvió a quedarse a las puertas del podio. Tras anunciar su retirada, la cántabra, indiscutible figura española este año, ha recapacitado y seguirá compitiendo con 34 años.

A nivel mundial, Beitia fue lo más cercano a las medallas. En Estambul, España no subió al podio con un equipo de circunstancias y en Londres, además de la saltadora de altura, solo Miguel Ángel López y Beatriz Pascual en marcha y Frank Casañas en disco consiguieron estar entre los ocho primeros. Para el olvido queda el primer día en el olímpico, con un pleno de eliminados a la primera hasta en las pruebas más insospechadas, como los 1500 metros o los obstáculos. Ni siquiera el Europeo de Cross, en diciembre, encumbró a ningún atleta, aunque, eso sí, España volvió a vencer en equipo. Eso y el título mundial juvenil de la triplista Ana Peleteiro en Barcelona son los únicos rayos de luz. La relección de Odriozola, a finales del año, hace augurar una continuidad en un mismo sistema de trabajo que se ha mostrado claramente agotado. Ramon Cid tomará el mando técnico pero, a cambio, se dispondrá de menos dinero público, que supone casi la mitad del dinero federativo y sufrirá un recorte del 34%. Así, 2012 puede acaba por no ser lo peor para España.

 


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