Astros sin victoria en la Prefontaine




Rudisha termina hundido en la séptima posición en su vuelta a las pistas en los 800m de Nijel Amos. Shelly-Ann Fraser-Pryce y Abeba Aregawi también conocen la derrota. Justin Gatlin corre los 100m en 9,77s con viento en contra. Ruth Beitia llega a 1,99m en altura y Antonio Abadía hace mínima para el Europeo en 5000m.

Problemas para las estrellas en el Hayward Field de Eugene, un templo del atletismo en Estados Unidos, y tercera cita de la Diamond League en este 2014, la Prefontaine Classic, la única que se realiza bajo el sol del mediodía americano para salvar las nueve horas de diferencia horaria con Europa. Allí ni Abeba Aregawi, ni Shelly-Ann Fraser-Price, mediolesionada, ni David Rudisha, de vuelta a la competición tras un año en el dique seco, estuvieron a la altura de su leyenda, la de tres de las grandes referencias en el atletismo mundial. El regreso del keniano era lo más esperado de la velada y lo cierto es que el plusmarquista mundial de los 800 metros no dio muestras de debilidad durante 750 en una carrera con un cartel espectacular. Lo del rey David fue, sin quererlo, un homenaje en su propia casa a Steve Prefontaine, el hombre que da nombre a la reunión y representa toda la mística del escenario. Como él, Rudisha no sabe correr de otra forma que no sea la del ‘frontrunner’, el atleta que sale a tirar del grupo, a liderar el tren desde la primera posición. Lo decía en una entrevista en la web de la IAAF y lo volvió a demostrar en Eugene. No engañó a nadie. La diferencia entre el de hoy y el keniano arrasador de otros días estuvo en que hoy le faltó el remate.

Nijel Amos, ganador de los 800m. Foto de Eric Feferberg.

Nijel Amos, ganador de los 800m. Foto de Eric Feferberg.

Sin conseguir despegar al etíope Mohammed Aman, un grande a su sombra, éste le atacó a falta de 200m y consiguió superarle. Inasequible a la derrota, Rudisha volvió a tomar la cabeza y los dos se marcharon en duelo hasta la recta final, con el joven botsuano Nijel Amos a su espalda. Ante el agotamiento de ambos, Amos sorprendió y se apuntó la mejor marca del año que buscaban los africanos del norte (1.43.63). Rudisha se desfondó de tal forma que, por fuera, le acabaron pasando el sudanés Abubaker Kaki, el francés Pierre-Ambroise Bossé, los dos de vuelta, el polaco Adam Kszczot, tremendo su final en remontada, y su compatriota Marcin Lewandowski. Acabó el keniata, séptimo, en 1.44.87, derrotado por su pique con Aman y su ambición.

La doble vuelta a la pista solo se vio superada en emoción por la vuelta simple, los 400 metros. El prometido duelo entre Kirani James y LaShawn Merrit, campeón olímpico ante campeón mundial, no decepcionó a nadie. Salió ambicioso el caribeño de Granada, con su cuerpo volcado hacía adelante, pero Merrit, en su salsa hasta ahora esta temporada, consiguió ponerse a su altura cuando se terminaron los espejismos por las compensaciones. A la recta final entraron en paralelo, por delante del resto, y no consiguieron separse. Pareció que Merrit podría tener un cambio, pero en la meta solo la foto finish clarificó la victoria de James por un milímetro. Los dos compartirán la mejor marca del año: 43,97s, válida al contrario que otras en Eugene. El viento matinal en Oregon impidió la validez de los impresionantes 9,77s en los que Justin Gatlin se desempeñó en los 100 metros. El estadounidense volvió a demostrar que es el mejor velocista del año a la espera de que regrese Bolt. El dios Eolo empujó a otros cuatro por debajo de la barrera de los 10 segundos: Michael Rodgers, que se echó encima de Gatlin en la parrilla, Jimmy Vicaut, Nesta Carter y Nickel Ashmeade.

En la velocidad femenina saltó una de las grandes sorpresas. La norteamericana Tori Bowie firmó la mejor marca del año, 22,18s, imponiéndose a Blessing Okagbare, la del doblete 200m-longitud hace dos semanas en Shanghai, quién pese a la derrota realizó la marca de su vida (22,23s) y Allyson Felix. No solo pudo con ellas. Shelly-Ann Fraser-Pryce, que ya demostró hace una semana en las Bahamas que no está fina, acabó hundida en la última plaza (23,06s) cuando en la recta final se resintió de sus males físicos. Algo menos inesperada resultó la victoria del francés Pascal Martinot-Lagarde en los 110 metros vallas. Firmó el registro del año (13,13s) por delante de Hansle Parchment y David Oliver, el campeón mundial. El plusmarquista mundial de decatlón, Ashton Eaton, aprovechó su presencia en Eugene para igualar su cronómetro personal (13,35s) con un sexto puesto.

Galen Rupp, ganador de los 10.000m.

Galen Rupp, ganador de los 10.000m.

Como la jamaicana, también conoció la derrota otra tirana de su prueba. La sueca Abeba Aregawi dejó esta vez el pulso de la prueba a otras y se vio sorprendida en la recta final, cuando la keniana Hellen Obiri la superó en la meta, viniendo desde atrás. Aregawi ya olía la victoria después de atacar en la curva para despegarse del tren que comandaba la estadounidense Jennifer Simpson. No contaba con la competitividad de una de las nuevas plusmarquistas mundiales de 4×1500, que lideró la renovación de las tablas mundiales de 2014, con cinco mujeres por debajo de los cuatro minutos y ella en 3.57.05.

Las keniatas tuvieron que dividirse el trabajo con la presencia en el calendario de las dos millas femeninas, que ganó Mercy Cherono (9,13,27) por la mínima a su paisana Jelat Kibiwot. En los 3000m obstáculos, sin embargo, la carrera fue etíope. La estadounidense Emma Coburn, sorprendente ganadora en Shanghai, intentó la misma táctica en cabeza para repetir éxito en casa, pero esta vez las africanas aprovecharon su rueda para dejarla atrás. La más rápida, Sofia Assefa, se impuso al final con otra marca del año (9.11.39). En los 400 metros, sin embargo, la reunión tuvo color jamaicano. Con vallas se impuso Kaliese Spencer (54,29s, la más rápida del año) y sin ellas Novlene Williams-Mills (50,40s)

Españoles más que notables

Entre la pleyade de astros de la Diamond, destacaron los dos españoles que viajaron hasta Eugene. Ruth Beitia pareció que por momentos iba a convertirse en la primera española en ganar desde que existe la Diamond (antes, en el formato Golden League, España acumuló pocas pero valiosas victorias). Llegó a liderar la prueba de altura con 1,97 metros, cuando otras ilustres como la estadounidense Briguitte Barret, una de las que apartó a la cántabra del podio olímpico, ya habían descarrilado en 1,92m. La mejor atleta española no se conformó con eso. A pesar de sus nulos en 1,92m y 1,95m, a la santanderina, aun a la tercera, le quedaron fuerzas para superar los 1,99m volviendo a meterse en la cabeza de las listas mundiales. Sin embargo, la polaca Justina Kasprzycka, por nulos -otra vez como en Sopot- le superó y, por delante, la rusa Anna Chicherova se venía arriba para alzarse con la primacía mundial en 2,01.

Ruth Beitia llegó a los 1,99m. Foto de Lintao Zhang.

Ruth Beitia llegó a los 1,99m. Foto de Lintao Zhang.

Diez puestos por detrás se clasificó el aragonés Toni Abadía, 13º en los 5000m que ganó el keniata Caleb Ndiku (13,01,71, mejor marca del año). Sin embargo, el español aprovechó la rapidez de la carrera para acabar un puesto por delante del incombustible Bernard Lagat, firmar su mejor marca personal (13.30.91) y conseguir la mínima para el Europeo de Zúrich -que también logró hoy en Bélgica Alberto Sánchez, además de Didac Salas en pértiga en Palafrugell-. Los africanos coparon los ocho primeros puestos y no se dejaron intimidar por lo sucedido en los 10.000m en la jornada del viernes, donde el blanco Galen Rupp los batió a todos marcando el nuevo récord del continente americano (26.44.26). Tampoco en la milla cedieron terreno. En la prueba que cerró la reunión Ayanleh Souleiman, de Djibuti, realizó unos sobresalientes 3.47.32 batiendo al keniata Silas Kiplagat. Asbel Kiprop acabó como otra de las estrellas derrotadas de la noche. Su séptimo puesto no respondió a la brillantez mostrada hace una semana en Nassau, donde los keniatas batieron el récord mundial de 4x1500m.

5,80m para Lavillenie

En los concursos destacó sobre todos Renaud Lavillenie. El francés, que celebró su victoria con Martinot-Lagarde, sigue ajustando su forma de cara al verano tras el invierno que le dio el récord mundial. Sin encontrar gran oposición, empezó cuando todos acabaron, en 5,63m, que pasó a la segunda dejándose tres palmos entre su cuerpo y el listón, que, sin embargo, tembló. Los 5,80m, también entre ajustes, igualmente los superó a la segunda y con los 5,90m ya no pudo esta vez. El viento tampoco ayudó. En el triple, por ejemplo, los 17,66m del estadounidense Will Claye le sirvieron para ganar y para registrar la marca, pero a Christian Taylor, que cada semana se exhibe en una prueba diferente, los 17,42 estuvieron favorecidos por el aire. No así los 17,29 del ruso Lyukman Adams, ganador en Shanghai y tercero esta vez.

En la capital china sobresalió el egipcio El Rahman que, lesionado, no compareció en Estados Unidos. Sin él, la jabalina fue algo más modesta y cargada de nulos. El checo Vitezslav Vesely logró la victoria con 83,75m por delante del bicampeón olímpico Andreas Thorkildsen, al que no le funcionó el cambio de apariencia. El día anterior, en el peso, el estadounidense Reese Hoffa ganó con un mejor intento de 21,64m en el quinto intento.

En el apartado femenino tampoco hubo sobresaltos. La croata Sandra Perkovic sumó otro éxito en el disco (69,32m) abriendo cuatro metros sobre el resto de rivales. Más emoción vivió la longitud, donde la croata Ivana Spanovic y la rusa Darya Klishina igualaron a 6,88m, un centímetro por encima de la francesa Eloyse Lesueur. El segundo intento declaró vencedora a la balcánica. La campeona mundial, la estadounidense Brittney Reese, se quedó fuera de las tres primeras por otro centímetro (6,88m). Ahora, la Diamond League vuelve a Europa. El Olímpico de Roma acoge a los mejores del mundo el próximo jueves.

@Ismael_Prz


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